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Fue tal la locura que se generó con el segundo gol de Luis Suárez a cinco minutos del final, que el banco de suplentes de Uruguay fue una locura. Los jugadores se metieron a la cancha. Tabárez gritaba desencajado con los brazos abiertos y mirando al cielo con el nombre del país cargado en su boca.

Y en medio de la locura hasta los neutrales rompieron el protocolo para festejarlo. Uno de ellos fue el neutral Alejandro Balbi que reveló a El Observador que: “Luego del segundo gol de Luis casi me echan. Apareció uno de la FIFA y me dijo que no podía gritar. Pero a mí me salió el hincha y me subí a un banco para gritarlo. El tipo me decía que yo no podía estar ahí, pero momentos como estos son únicos”, expresó el neutral.

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Brasil 2014