No será el fin de semana imaginado por los promotores del Gran Premio de Rusia, que estrenará el circuito de Sochi. La Fórmula 1 tiene la herida abierta mientras Jules Bianchi lucha por su vida en un hospital de Japón.
No será el fin de semana imaginado por los promotores del Gran Premio de Rusia, que estrenará el circuito de Sochi. La Fórmula 1 tiene la herida abierta mientras Jules Bianchi lucha por su vida en un hospital de Japón.
Sin tiempo para procesar lo ocurrido hace cinco días en Suzuka, la categoría l pisa por primera vez suelo ruso, sobre la costa del mar Negro.
El mercado de pases de pilotos fue el tema dominante en el paddock de Suzuka, previo al accidente de Bianchi. La noticia de que el tetracampeón Sebastian Vettel abandonaría el equipo Red Bull Racing al final de la presente temporada, fue proporcionada por Christian Horner, director del equipo basado en Milton Keynes. Agregó además que la oferta que le había realizado Ferrari a Vettel era muy importante, mientras los de Maranello mantenían silencio.
La confirmación de que Vettel partiría hacia Ferrari dejaba en evidencia la salida de Fernando Alonso del equipo más emblemático de la Fórmula 1, y sembraba la duda sobre el futuro del piloto que muchos reconocen como el más completo de la grilla.
El equipo McLaren ha reconocido que de la mano de Honda, su proveedor de unidades de potencia a partir de 2015, iba tras Alonso. El fabricante japonés impuso la condición de contar con un piloto de élite para su regreso a la Fórmula 1. Lo que pasado en limpio, significa apenas tres opciones: Sebastian Vettel, Fernando Alonso o Lewis Hamilton.
Mientras el británico Hamilton negocia la renovación de su contrato con el equipo Mercedes (ya lo ha hecho su compañero Rosberg), el español Alonso parece no estar plenamente convencido con la propuesta de McLaren-Honda.
Su paso por el equipo basado en Woking (Reino Unido) dejó huella, y no precisamente de las mejores. Su relación con Ron Dennis (nuevamente al frente del equipo en 2014) se deterioró a partir de la pretensión de Alonso de convertirse en piloto número 1 en detrimento de Hamilton. Que Alonso fuese testigo de la FIA en la investigación del traspaso de tecnología del Ferrari a McLaren, seguramente tampoco ayudó. El fallo del tribunal impuso una multa de US$ 100 millones a los británicos y la quita de sus puntos.
Si Hamilton no renovara con Mercedes, el asturiano es el gran candidato a sucederlo en una de las butacas más preciadas, pero recién podría suceder en 2016. Un año sabático serviría para sincronizar el calendario del equipo y del piloto.