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“Estoy re dolorido. Hasta morfina me dieron... estoy desesperado. No aguanto más el dolor; estoy deseando que me operen”, dijo un casi desesperado Ismael Espiga a El Observador desde el hospital en el que se encuentra internado aguardando su intervención quirúrgica.

La lesión del delantero encendió la alarma el fin de semana. El futbolista Espiga se fracturó en el transcurso del partido que se jugó en el Estadio Olímpico ante Danubio y debió ser atendido en el campo de juego por el médico franjeado. Después, tras esperar más de 20 minutos por la llegada de la emergencia móvil, fue un compañero quien en su auto lo llevó al hospital

Espiga sufrió fractura de cúbito (antebrazo) con desplazamiento y según comentó el jugador, la recuperación le demandará unos tres meses. “Salí a cabecear y caí mal. Me atendió el médico de Danubio porque al doctor de Rampla, que estaba en la tribuna creo, no lo dejaron pasar”, explicó Espiga, quien será operado a última hora de este lunes. “Lo peor fue que no había ambulancia y que me llevó un compañero. Estuve esperando como 20 minutos hasta que no aguanté más y le dije que me lleve. Fue Bruno Barreto el que me llevó al hospital”, reconoció el delantero.

Roberto Sergio es jefe de sanidad de Rampla Juniors desde hace 13 años, aunque el domingo no ofició como tal en la cancha por no haber llegado a un entendimiento con el club; aseguró que el problema radica con el grupo gerenciador y denunció las actitudes del cuerpo técnico anterior conformado por Jorge Giordano y Esteban Gesto.

El capitán de Rampla Juniors, Javier Benia, dijo a El Observador que –al igual que Espiga- se percataron de que no había médico en el banco de los suplentes al momento de la lesión de su compañero. Al margen de los problemas existentes entre la empresa que gerencia al club y la sanidad, Benia recalcó que los futbolistas son “rehenes” de la situación y son los más perjudicados.

Giordano y Gesto: acusados de iniciar la “debacle”

Sergio se encuentra en Nicaragua, a donde viajó el pasado sábado por la noche para participar de un congreso médico. Según explicó a El Observador, ya había acordado con el presidente de Rampla Juniors su continuidad en el club, pero fue el grupo gerenciador quien no lo aceptó.

“El problema no es con Rampla sino con la gerenciadora. No es un tema que viene de ahora sino que ya viene de cuando estaba el cuerpo técnico anterior, a quienes yo ni los nombro (Giordano y Gesto). Esos dos señores fueron los que iniciaron esta debacle”, dijo el jefe de la sanidad ramplense.

El médico aseguró que desde ese entonces comenzaron los problemas y acusa al cuerpo técnico anterior de ser causante de los inconvenientes. “No tomaban en cuenta lo que uno decía acerca de las lesiones y decían que iban a hacer lo que querían. (Giordano) Empezó siendo muy humilde y después se ve que solo aprendió la soberbia. Ellos (con Gesto) le dieron manija a los gerenciadores”, declaró Sergio.

Si bien esta temporada ya había llegado a un acuerdo para continuar en el club, finalmente éste no fue aceptado por la empresa que gerencia a Rampla Juniors. Sergio aguardó hasta última hora del sábado por una reunión que le dijeron que iban a mantener con él para solucionar su continuidad, pero finalmente nadie se comunicó. “La contadora de la empresa se puso en contacto con un médico, que no sé ni si es médico, que no fue capaz de llamarme por una cuestión de ética o para preguntar por los jugadores. No me llamó para saber nada y dijo que él no iba a entrar a la cancha”, agregó.

“Ahora esta gente argentina quedó en evidencia. Esto es la crónica de una muerte anunciada”, denunció el médico.