Pasado Wimbledon, el tercer Grand Slam del año, queda mucho para analizar. Esta edición 2013 deja más sobre la mesa que otras anteriores. Si bien una vez más llegaron a la final los dos mejores tenistas del ranking mundial, esta vez significó que por el camino quedaron varios grandes de este deporte. Porque, sin desmerecer lo que el británico Andy Murray ha jugado para llegar hasta la gloria en La Catedral, y nada menos que venciendo en sets corridos al número uno del mundo, Novak Djokovic, es difícil ver lejos de la definición al suizo Roger Federer y al español Rafael Nadal, ambos exnúmero uno del mundo y dueños de récords otrora inconmensurables.
La historia cambia
Las dos semanas en el All England Club marcaron pautas sobre el presente y el futuro del tenis