La historia de los curas asesinados que pueden llegar a santos
Los religiosos palotinos fueron fusilados en la iglesia de San Patricio; el padre Murias en La Rioja
La última dictadura argentina (1976-1983) asesinó a una veintena de religiosos. Los militares reprimieron, persiguieron, secuestraron y mataron a miles de personas que no comulgaban con su ideología, entre ellos, sacerdotes, seminaristas y exreligiosos.
“Fue cuando se callaron las iglesias, /fue cuando el fútbol se lo comió todo / que los padres palotinos y Angelelli / dejaron su sangre en el lodo”, canta el artista argentino.
Quienes perpetraron el asesinato dejaron además un dibujo del reconocido dibujante Quino sobre el cuerpo de Barbeito. En él, Mafalda aparece señalando el bastón de un policía y diciendo: "Este es el palito de abollar ideologías". Esta resignificación de su obra molestó y angustió al artista, según declaró al programa Otro Tema de TN, en una emisión de setiembre de 2012.
En 1976 y 1977 se realizó la primera investigación judicial. La causa fue sobreseída, ya que el fiscal Julio César Strassera argumentó que no se encontraron personas responsables del hecho.
La causa fue reabierta en 1984, ya en tiempos del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. En aquella oportunidad, el fiscal Aníbal Ibarra -posterior jefe de gobierno porteño- solicitó el procesamiento del policía Miguel Ángel Romano y del comisario Rafael Fensore. Ibarra consideraba que ambos habían sido partícipes del homicidio múltiple. Sin embargo, en junio de 1987, el juez Néstor Blondi desprocesó a ambos policías y clausuró la causa, por entender que los delitos habían prescrito.
El hecho motivó un libro del periodista Eduardo Kimel (La masacre de San Patricio, 1999), en el cual reúne decenas de testimonios directos, así como documentos periodísticos y judiciales. Además, en 2007 dos realizadores, Juan Pablo Young y Pablo Zubizarreta, lanzaron el documental 4 de julio: la masacre de San Patricio. Entre otros da testimonio Horacio Verbitsky, el periodista que acusó a Bergoglio de "colaboracionista" con la dictadura militar.
Con motivo del 25º aniversario del hecho, el propio Bergoglio concelebró una misa en 2001, cuando era arzobispo de Buenos Aires. Los lemas eran: "Que todos sean uno para que el mundo crea" y "Juntos vivieron, juntos murieron". Según La Nación, la oración por los difuntos fue rezada por el obispo Guillermo Leaden, hermano de uno de los muertos, el padre Alfredo Leaden.
El asesinato de Murias
El 18 de julio de 1976, se estima que efectivos de la Policía Federal asesinaron a otro sacerdote argentino, Carlos de Dios Murias, de la Diócesis de La Rioja. El religioso estaba intentando establecer una comunidad franciscana en la localidad riojana de Chamical cuando los militares tomaron el control y comenzaron a amenazarlo. Junto a Murias fue asesinado el cura francés Gabriel Longueville. Murias era seguidor de Enrique Angelleli (a quien también hace referencia Gieco), obispo de La Rioja y uno de los sacerdotes que más combatió el régimen dictatorial argentino. Murió en 1976 en un supuesto accidente de tránsito, aunque siempre se sospechó de un atentado. En 2006, el hoy papa Francisco se refirió a Angelelli como un cura que “recibía pedradas por predicar el Evangelio y derramó su sangre por ello”.