La industria del chocolate, firmemente implantada en los mercados europeos próximos a la saturación, mira cada vez más hacia los países emergentes como China o Rusia. Aunque los europeos siguen siendo los mayores consumidores de chocolate del mundo, parecen haber saciado su apetito. En 2014, el consumo se mantuvo estable en Francia (6,69 kg por habitante y año) o en Finlandia (7,23 kg) en relación a los niveles de 2010, según la organización industrial europea Caobisco.
La industria del chocolate mira hacia los países emergentes
Tras saturación en Europa, ahora las empresas apuntan a China y Rusia