La intimidad celeste
Horas libres. A pedido de los jugadores se instaló una sala de juegos y cada vez que los futbolistas piden agua caliente para el mate en el hotel se complican
Uruguay tomó un piso del hotel Intercontinental de Mendoza como cuartel general.
Los jugadores no tienen contacto con los medios de prensa uruguayos ni con el público en general, más allá de alguna nota que brindaron a radios o canales de televisión argentinos.
De ahí en adelante, todo se limita a la conferencia de prensa. Ver a un integrante del plantel en el lobby es misión imposible. Todo está enrejado y custodiado por guardias de seguridad, quienes impiden pasar más allá de los lugares que deben ocupar los medios de prensa. Claro, hay un pequeño detalle: los celestes están alojados donde está ubicada la sala de prensa; entonces pululan periodistas todo el tiempo.
Para colmo la sala de conferencias está pegada a la de prensa. Imposible escapar. Entonces ante tanto hermetismo surgen las preguntas: ¿Qué hacen los jugadores en sus ratos libres? ¿Cómo matan el tiempo? ¿Todo queda reducido al televisor de la habitación?
Debido a esta situación, en las últimas horas los celestes pidieron montar una sala de juegos. Era lógico. Y la misma se instaló en el Salón 2 donde se colocó un futbolito, una mesa de ping pong y un sapo.
¿Qué es un sapo? Una especie de tablero con buchacas donde se tiran monedas y el ganador se lleva un pozo que sale por la boca del sapo.
En el módulo 1 del Salón de los Cerros, que pertenece a los salones del Centro de Convenciones, Uruguay montó todo lo que tiene que ver con la alimentación. Se acondicionó especialmente para desayunar, almorzar y cenar.
Pero los funcionarios del hotel se vieron desbordados con un tema: el mate. Claro, no se esperaban la enorme cantidad de pedidos de agua caliente que reciben diariamente. Hasta los periodistas tienen problemas para conseguir agua en el Hotel Intercontinental.
Debido a que no pueden acceder a ningún lado, se las tienen que ingeniar y recurrir a los voluntarios. El hecho es que a ellos tampoco les permiten pasar. Todo aquí es un problema.
Pero el tema son los jugadores. El hotel, para evitar reclamos en las horas que cierra la cocina, colocó dispensadores de agua en las habitaciones para solucionar el tema de la vieja costumbre uruguaya de tomar mate.