La intimidad del líder
La cumbia del Coto Correa, la promesa de Eduardo Acevedo, la confesión de Benavídez y las bromas de los goleros
El Coto Correa sale del gimnasio con un radiograbador en la mano y una canción de cumbia a todo volumen. El ambiente es distendido en el Complejo Eduardo Arsuaga después del empate con gusto a victoria que consiguió
Defensor Sporting el domingo frente a Nacional en el Parque Central por la penúltima fecha del Clausura.
A los 33 años Correa es uno de los referentes del plantel violeta que el domingo enfrentará a Fénix por la última fecha del torneo con un solo objetivo: lograr al menos un punto para quedarse con la Tabla Anual y con la ventaja deportiva que ésta tiene en la definición del
Campeonato Uruguayo.
Para ese partido el técnico
Eduardo Acevedo no podrá contar con dos baluartes del mediocampo: Mathías Cardacio y Matías Cabrera, ambos suspendidos por acumulación de cinco amarillas. Además es una incógnita la presencia del goleador del equipo en el torneo, Gonzalo Carneiro, quien sufre de pubalgia y no estuvo en los últimos dos encuentros.
"Hoy en mi cabeza está armar el mediocampo con Benavídez, Rabuñal y Castro", dijo Acevedo a Referí. Pero aclaró: "Después en el campo se puede confirmar esta idea o no, a mí me gusta decidir por lo que veo en la cancha", subrayó. Ayer, primer día de trabajo de la semana, el entrenamiento fue leve: gimnasio y un rato de cancha.
Es más, Acevedo aprovechó que los futbolistas entrenaban con los demás integrantes del cuerpo técnico para hacer ejercicio. Se perdió caminando entre la frondosidad del complejo deportivo ubicado en el camino Pichincha. Después contó: "A veces lo hago. Doy tres vueltas en un circuito que tiene unos 700 metros. Pero lo que más me gusta es salir en bicicleta. Hace poco, para cumplir una promesa, fui hasta Punta del Este. Cinco horas pedaleando".
Benavídez y el gol que falló
Así transcurre la mañana después de un resultado conseguido con autoridad. Pero sobre todo, después de una temporada magnífica, que lo tiene a Defensor al tope de la tabla acumulada por encima de los dos clubes grandes de este país, aunque Acevedo se encarga de resaltar, cada vez que puede, que "en Uruguay hay tres grandes, porque Defensor también lo es".
Cabrera y Cardacio que no pueden jugar el fin de semana, se retiran un rato antes de la cancha. Los goleros se entretienen rematándose entre ellos y consultando al fotógrafo si sacó la foto de uno de ellos volando.
Facundo Castro y Mathías Suárez, dos productos genuinos del club, también bromean entre ellos. Carlos Benavídez pide para mirar las fotos en la cámara. Está más tranquilo, sin la amargura que tenía el domingo después de fallar un gol increíble, cara a cara con Esteban Conde, cuando se desarrollaba el final del partido. Hubiese sido el triunfo y quedarse ya con la Anual: "Llegué muerto, cansado a definir. Estuve un mes y medio sin jugar por una lesión y se siente cuando volvés. Los primeros piques te matan", narró a Referí. Benavídez es otro de los productos del club, con un promisorio futuro en el fútbol.
Él, Andrés Lamas y Ayrton Cougo caminaron y trotaron suavecito ayer alrededor del campo de juego.
Romário en Tercera
Héctor "Romário" Acuña y Juan Manuel Boselli se unieron al grupo principal después de realizar movimientos con la Tercera División. Ellos dos, más el golero Agustín López, Emanuel Beltrán y Jeferson Groeger son los integrantes del plantel de Primera División que hoy a la hora 10 en Pichincha jugarán en Tercera frente a Wanderers.
Llama la atención la situación de Acuña (36 años), que hace ocho fechas que no integra ni siquiera el banco de suplentes. Desde el cuerpo técnico se informa que es solo por una decisión futbolística. En este momento entienden que están un escalón arriba Carneiro y el juvenil Facundo Milán, quien tiene 16 años y debutó contra Plaza Colonia marcando dos goles.
De todas formas, es uno de los futbolistas que "suma para el grupo" dice Alejandro Acevedo.
Así transcurrió la mañana en la práctica de Defensor. El objetivo es claro: el partido del domingo contra Fénix. Después ya habrá tiempo de pensar en el premio extra.
Milán paró el cambio
El partido del domingo entre Nacional y Defensor Sporting que se jugó en el Parque Central dejó una anécdota que habla de la madurez del futbolista más joven que integra el plantel violeta. Facundo Milán era el tercer cambio dispuesto por Eduardo Acevedo y estaba pronto para entrar, cuando de pronto "paró el cambio" porque se dio cuenta que el equipo, en ese momento del partido, necesitaba un jugador de mayor altura, según comentaron desde el cuerpo técnico a Referí ayer en el Pichincha. "Si fuera otro entra y no le importa nada", valoró.
Los futbolistas jóvenes muestran una madurez muchas veces inusual en un plantel. Uno de los motivos son las charlas grupales que se desarrollan durante las concentraciones.
En la mesa después de comer o en distintas ocasiones, los integrantes del cuerpo técnico y los futbolistas se reúnen para hablar de diferentes aspectos de la vida, de las noticias del momento, de cómo encarar determinados problemas, y eso ayuda mucho a los más chicos, a los que prácticamente no se los ve recluidos en un rincón o en la pieza jugando con el play station o con el celular. En ese sentido es clave también la labor de los jugadores más experimentados de este plantel violeta.