La ironía del destino
Multado, colérico y barrido por Dallas, Phil Jackson se retiró de la NBA pero ni eso puede opacar su condición de mejor entrenador de la historia
Budista, estudioso de la filosofía india americana, discreto jugador que experimentó con drogas, autor de cuatro libros, entrenador revolucionario de la NBA, casado con una mujer 15 años menor, operado dos veces de la cadera y campeón por antonomasia, Phil Jackson se retiró de la liga más poderosa del básquetbol mundial cerrando una carrera de 21 años con una inesperada barrida en segunda ronda de playoffs.
Dallas Mavericks derrotó el domingo 122-86 a Los Angeles Lakers y le pasó la escoba (4-0) al equipo de Jackson que cuando vio la serie ponerse 3-0 (98-92) perdió la línea. En ese tercer partido insultó a Pau Gasol y lo golpeó en el pecho. Después habló mal del arbitraje y recibió una multa de US$ 35 mil: una simple anécdota en un historial repleto de éxitos.
Jackson, ganador de 13 anillos de la NBA, 11 de ellos como DT (todo un récord) nació en Montana en una familia de estrictos valores religiosos donde se prohibía el rock, el cine y la televisión.
En Dakota del Norte se hizo aficionado al deporte. Practicó béisbol, fútbol americano y atletismo, antes del básquetbol. En su último año universitario su hermano lo introdujo al budismo zen.
En 1967 New York Knicks se interesó por sus 1,98 metros. En 1970 ganó su primer anillo pero sin jugar tras ser operado de una hernia en dos vértebras.
Jackson confesó que una mañana de 1973 desayunó con LSD en Malibú y que esa experiencia le provocó un flash espiritual que renovó su amor por el deporte y le dio una más profunda apreciación para el juego de equipo.
Esa temporada, como sexto hombre, volvió a ser campeón.
En 1980 se retiró en New Jersey Nets, tras un año en el que alternó pocos minutos en cancha con su rol como asistente técnico. Llegó a Chicago Bulls en 1987 como ayudante y en 1989-1990 se hizo cargo del equipo.
La aplicación de la filosofía zen, sus técnicas motivacionales (asigna lectura de libros a cada jugador según lo que quiere incentivarle, edita videos) y la implantación del triángulo ofensivo como sistema de juego hicieron de Jackson y los Bulls una fórmula ganadora.
“Los buenos equipos acaban por ser grandes equipos cuando sus integrantes confían los unos en los otros lo suficiente para renunciar al yo por el nosotros”, predicó el Maestro Zen. Así, y con un espléndido Michael Jordan, los Bulls ganaron seis títulos en ocho años convirtiéndose en una dinastía sagrada en la NBA.
El retiro definitivo de Jordan llevó a Jackson a mudarse a Los Angeles Lakers, después de descansar un año y meditar en el Himalaya. Allí se encontró con los estelares –y distanciados– Kobe Bryant y Shaquille O’Neal. Los hizo tres años seguidos campeones (2000 a 2002) y tras una renovación del plantel volvió a conseguir el anillo en 2009 y 2010.
En LA conquistó a la hija del dueño del club, Jeannie Buss, ex de John McEnroe, que posó desnuda para Playboy en 1995 y para Sports Illustrated en 1997.
A los 65 años, con dos operaciones de la cadera a cuestas (2006 y 2007) dijo adiós, pero los Knicks están dispuestos a ofrecerle el cargo. Por eso, tras la derrota del domingo, el DT de Dallas, Rick Carlisle, dijo en tono humorístico: “Se retirará por un rato, pero no sé cuanto tiempo podrá ir a Montana y meditar y fumar peyote o lo que sea que haga ahí”. Jackson replicó: “El peyote no se fuma”.