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Con la meta de proteger al equipo del juez neoyorquino que instruye el juicio civil por fraude financiero al expresidente Donald Trump y parte de su familia, un tribunal de apelaciones reinstauró este jueves las restricciones de expresión impuestas al magnate. La medida se tomó poco después de que el tribunal denunciara una avalancha de insultos del expresidente en internet.

Trump y dos de sus hijos, Donald Junior y Eric, están acusados de inflar el valor de los activos inmobiliarios de la empresa familiar Organización Trump para obtener créditos de los bancos en condiciones favorables. La familia Trump, obviamente, niega los hechos.

Hace casi dos meses, el pasado 3 de octubre, durante la segunda jornada del juicio de alto riesgo para el imperio inmobiliario de Donald Trump, el juez Arthur Engoron prohibió a las partes hacer todo tipo de comentario público sobre su equipo. El motivo fue la publicación en la cuenta del expresidente estadounidense en la red social de su propiedad, Truth Social, de una “opinión degradante” sobre la secretaria judicial.

Entonces, el juez impuso dos multas por un total de US$ 15.000 al multimillonario republicano por incumplir la prohibición considerando que los ataques de Trump podían ser imitados por sus seguidores contra cualquier miembro de su equipo.

Trump acusó al juez de "matón" y a la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, de "corrupta" y "racista".

Si bien se presentó a varias audiencias desde el inicio del juicio (la última vista fue el 6 de noviembre, cuando declaró), se espera que vuelva a subir al estrado el próximo 11 de diciembre.  

Un tribunal de apelación había suspendido las restricciones impuestas el 16 de noviembre, luego de un recurso presentado por los abogados del expresidente. Pero este jueves, la corte de apelaciones rechazó ese recurso y restableció las restricciones a la libertad de expresión.

Durante el examen del recurso, un funcionario del tribunal señaló en un documento escrito que "el juez y su equipo se ven inundados a diario por cientos de llamadas telefónicas y mensajes y correos electrónicos amenazadores e intimidatorios", algunos de ellos antisemitas.

También dijo que se habían revelado los datos personales de la empleada, incluido su número de teléfono móvil, y que estaba recibiendo entre 20 y 30 llamadas al día.

 

(Con información de AFP)

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