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Con los ecos aún frescos del electrizante cuarto partido de la serie semifinal, Aguada y Hebraica Macabi definen el lunes de noche a partir de la hora 21.15 en el Palacio Peñarol cuál clasifica para jugar ante Malvín la final de la Liga Uruguaya de básquetbol.

Los aguateros recuperaron al base Diego González que no pudo terminar el último partido debido a un esguince de tobillo que lo sacó de la cancha.

El jugador se recuperó de la lesión y se anuncia su presencia en el equipo de Marcelo Capalbo para el duelo de esta noche contra los macabeos que no tienen jugadores en sanidad.

La serie semifinal fue marcada por la irregularidad. Pero con diferencias: cuando ganó Macabi lo hizo por paliza, Aguada en cambio sufrió para llevarse los dos triunfos que conquistó.

El aguatero sorprendió de entrada tras ganar el primer punto 83 a 74 con dos triples consecutivos de Pablo Morales que terminaron de quebrar la resistencia macabea en aquel duelo.

El referido partido significó el undécimo triunfo consecutivo del elenco rojiverde, pero su racha se terminó a los pocos días.

Para el segundo compromiso Hebraica reaccionó y, luego de un inicio con dudas donde su rival le había llegado a sacar más de 15 puntos de diferencia, el macabeo terminó aplastando a su rival y lo venció 91 a 62.

El elenco amarillo sacó la diferencia en el tercer cuarto donde marcó un parcial de 31 a 12 del cual Aguada no se pudo levantar. Gustavo Barrera se puso el equipo al hombro y fue el goleador del grupo.

El tercer juego fue para Hebraica por 85 a 60 y todo hacía prever que la serie semifinal estaba sentenciada.

Otra vez las diferencias entre un plantel y otro fueron claras y en el ambiente flotó la sensación de que Aguada no podría recuperarse del efecto anímico de estar abajo en la serie contra uno de los candidatos a ganar la Liga.

Sin embargo, el equipo aguatero se levantó y fiel a su historia volvió a brindar pelea.

El cuarto duelo fue un partido infartante, que se definió luego de dos alargues, con Aguada padeciendo la baja de su base titular por lesión.

Sin embargo, pese a todos los contratiempos, el aguatero forzó el quinto y definitivo juego. El cuarto partido lo ganó el rojiverde por 95 a 89.

El aporte del banco
A la hora de hablar de las claves del partido se deben tener en cuenta algunos aspectos. Sin dudas Hebraica tiene el peso de la responsabilidad. Un detalle así lo marca: se armó para salir campeón mientras Aguada lo hizo para pelear arriba. El macabeo tiene tres jugadores de selección como Barrera, Aguiar, Izuibejeres y un cuarto que alternó entre los que se pueden considerar a Páez, Bastón y Barriola.

Como contrapartida Aguada presenta tres estadounidenses que, cuando juegan juntos, marcan diferencia.

A la hora de analizar los bancos de suplentes, en esta serie semifinal aportó más el aguatero que el de su rival. Un claro ejemplo es que cuando sale el brasileño Passos se le complica a Hebraica.

El lunes de noche se escribe el último capítulo de esta historia. La cancha quedará chica. De hecho los hinchas de Aguada compraron todas las entradas del sector bajo del Palacio.