"Universidad comprará un cerebro”. “Revolución tecnológica: llaman a instalación de computadoras”. “La era del papel perforado llegó también para la Universidad”. Estos fueron algunos titulares de la prensa de diciembre de 1968, cuando la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República (Udelar) cometió “una locura”: compró la primera computadora de alto rendimiento del país y germinó lo que más tarde se convertiría en una industria exportadora de software por US$?300 millones al año.
La locura de unos ingenieros uruguayos
La IBM-360/44, comprada en 1968, era grande como un ropero y tuvo dos méritos: fue la primera máquina de alto rendimiento del país y permitió la formación de los noveles programadores