La lucidez uruguaya se ahoga en el mar celeste
El periodista de El Observador, Luis Roux, escribió una columna sobre el caso Suárez en The Guardian. “Al parecer una mordidita le ha quitado al país el apetito por la razón”, dice
“En Uruguay la lucidez está suspendida hasta nuevo aviso. Son tiempos difíciles para detenerse a pensar. La nación entera se siente agraviada, lastimada, humillada. El héroe de una patria en guerra fue desterrado por obra y gracia de un complot internacional. Casi todos creen que se trata de una maniobra para frenar a este país minúsculo pero bravío, que amenazaba con repetir la hazaña de 1950, con levantar la copa y frustrar una vez más los intereses de los poderosos”.
Con esas palabras, el periodista de EL Observador, Luis Roux inicia su columna publicada este domingo en el diario británico The Guardian, titulada “El caso Suárez: La lucidez Uruguaya se ahoga en el mar celeste”.
"La unanimidad que impera en el país tiene muy pocos precedentes. Un ex presidente de la nación, Julio María Sanguinetti, dijo una vez que en Uruguay "se habla en español, se come en italiano y se piensa en francés". Es una alusión a la costumbre de discutirlo todo, a que haya posiciones a favor y en contra de cualquier cosa, desde lo intrascendente hasta lo sagrado. Sin embargo, en la saga de Suárez no hay dos opiniones. El asunto afecta, aparentemente, a la esencia del "ser uruguayo". Cuando Suárez se lesionó la rodilla y hubo que operarlo, pocas semanas antes del Mundial, el capitán de la selección, Diego Lugano, dijo: "cualquiera de nosotros hubiera dado su rodilla en lugar de la de él". En Uruguay el fútbol es una cosa muy seria".