Algo sucedió sin que el fútbol se diera cuenta. De pronto fueron los hechos de violencia y la intolerancia de la gente. Tal vez sea la incomodidad que genera ubicarse en una tribuna desde donde no se puede ver la totalidad de la cancha. Ya ni hablemos de ir a un baño. A lo mejor son los calendarios que obligan a la gente a tener que asistir a la cancha en un día inhóspito de invierno. Aquella medida de impedir sacar la entrada dos horas antes del partido. La zona de exclusión. Pueden ser tantos los argumentos…
La misión de recuperar hinchas
El fútbol perdió el 15% de la clientela, y preocupa a los dirigentes: “es un tema muy grave”, dijo un neutral