Termina el partido en Omán. Suárez se encamina rumbo al vestuario y es abordado por aficionados que aparecen de la nada pero ya vestidos con la camiseta de Barcelona. Y empieza la locura. Una foto, dos, tres, un autógrafo. Luis no puede caminar. Entra un seguridad que intenta abrirle el paso pero la locura de la gente lo invade. Termina trotando rumbo al vestuario para intentar evadirse de un mundo nuevo que lo debe abrumar.
La nueva vida de Suárez: tiene que escaparse de los fans
Luis debe esconderse por los pasillos de los hoteles y el comedor de la concentración de Uruguay fue invadido de gente buscando su firma;Tabárez habló con el jugador