Una de las características que hacen del fútbol el deporte más popular del mundo es la belleza de su simpleza, el acotado número de reglas que tiene, y el hecho de que, a diferencia de otros deportes, no se necesita demasiado equipamiento para practicarlo. Una pelota, no siempre redonda (como las de trapo que los niños utilizan si no hay otra), basta para tener un match, diversión y goles.