En enero, la aplicación Easy Taxi llegó a Uruguay. El boca a boca hizo que el práctico servicio ganara adeptos entre usuarios y taxistas. En mayo, patronal y sindicato ya estaban advirtiendo que la app brasileña hacía peligrar el trabajo de las operadoras. El escándalo popularizó aun más Easy Taxi y llevó a extremar medidas y presiones para que las autoridades frenaran este y otros programas similares.
La peor amenaza para los taxistas aún no ha llegado
Mientras patronal, gremio, autoridades y usuarios discuten por Easy Taxi, ignoran otras aplicaciones como Uber, que pondrán en jaque todos los puestos del sector