Luego del remate de alhajas y relojes, Ernesto y Andrés Prilassnig subastaron mobiliario y antigüedades. La subasta, que contó con una buena concurrencia, fue conducida por Andrés Prilassnig Cunha, quien ofreció más de 300 lotes.
Luego del remate de alhajas y relojes, Ernesto y Andrés Prilassnig subastaron mobiliario y antigüedades. La subasta, que contó con una buena concurrencia, fue conducida por Andrés Prilassnig Cunha, quien ofreció más de 300 lotes.
Con relación a los adornos y antigüedades, la subasta presentó espejos, maceteros, floreros, alfombras, arañas de techo, esculturas en terracota, jarras inglesas, juegos de té, juegos de copas, esculturas de mármol, ceniceros de cristal y un grupo de esculturas, entre otras piezas.
En referencia al mobiliario, la firma vendió mesas, sillas, juegos de comedor, sillones, cómodas, baúles, escritorios, armarios, bibliotecas, roperos, un chiffonier italiano, un secretaire francés y otros muebles de diverso origen.
En cuanto a cifras, el valor más destacado lo tuvo el juego de porcelana Imari Hichozan Fukagawa, firmado y perteneciente al siglo XIX. Con interesados y muchas ofertas, tanto de presentes como a través de llamadas telefónicas, se subastó en US$ 6.611. Integrado por 105 piezas, está conformado por botellones, platos –hondos y llanos–, recipientes y un centro para fruta.
Por US$ 6.493, y en segundo lugar en trascendencia, un comprador que se comunicó por teléfono adquirió un grupo de escultura denominado Aljibe, en metal y bronce decorado, con la figura de un pavo real, con cuentas de cristal y racimos de uva de cristal sobre vides y altura de 2.20 metros.
La pieza, catalogada como única por el rematador, también tuvo clientes interesados en la sala, pero cuando la cifra comenzó a ascender, la puja quedó entre dos contactos telefónicos.
En tanto, por US$ 5.667 se vendió un reloj Napoleón III estilo Boulle, con aplicaciones en bronce sobre madera, representando a la diosa Atenea y otras escenas mitológicas. La pieza, difícil de encontrar en el mercado actual, mide 110 centímetros de alto por 60 centímetros de ancho y 26 centímetros de profundidad.
Además, en US$ 1.594, se remató el lote 215, perteneciente a una garniture francesa de bronce y porcelana de Sevres compuesta de un reloj y un par de candelabros de cinco luces.
Consultado acerca de las conclusiones que dejó la actividad, Andrés Prilassnig dijo a El Observador que: “Logramos muy buenos resultados. Hubo gran respuesta de nuestros clientes en el exterior como en los diferentes rubros, con ofertas que superan los valores locales para las piezas de mayor calidad. El 80% de la oferta fue subastada a muy buen ritmo, los muebles tuvieron su lugar y también se vendieron a buena marcha. Estamos muy satisfechos”.