El prejuicio se dio vuelta y ahora se intenta compensar la oportunidad que algunos no tuvieron durante su infancia. Si la escuela fue una jungla de niños crueles para todos aquellos que sufrían de algún tipo de desorden psicológico, ahora el trabajo podría llegar a retribuirles por esas burlas en el recreo.
La revancha de los otros
Padecer síndrome de Asperger, déficit atencional, dislexia y hasta autismo ya no es una traba a la hora de conseguir trabajo
