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Solo un milagro típicamente uruguayo podía quitarnos la Copa. Íbamos 0-0, se jugaba el último minuto del suplementario y con el empate éramos los campeones por diferencia de gol. En la última jugada la agarró Diego Aguirre y la clavó. Yo estaba en el banco, porque me había desgarrado en la primera final, y no lo podía creer. Jugué pero tuve que salir porque me habían infiltrado”. Así le recordó Ricardo Gareca a El Gráfico, en 2009, la final de la Libertadores que más le dolió perder con América de Cali.La de 1987.

“Milagro típicamente uruguayo”. Linda frase para recordar cuando en seis días, el equipo que dirige Vélez Sarsfield enfrentará a Peñarol por las semifinales de la Copa. Con Aguirre como DT.Vélez, por lo demostrado a partir de octavos de final, es el gran candidato a ganar la Copa. Por sus conceptos fútbolísticos. Por la calidad de varios de sus jugadores: Juan Manuel Martínez, Ricky Álvarez, Santiago Silva y Maximiliano Moralez, entre otros.Gareca, además, apunta a ganar el torneo local donde también marcha primero.

La historia del Tigre tiene ribetes increíbles. Empezó en Boca en 1978 y River se lo llevó en 1985 junto con Óscar Ruggeri. Ahí estuvo seis meses y se fue a América. Antes jugó las Eliminatorias con Argentina y anotó el 2-2 en la hora ante Perú que clasificó a los argentinos tras un jugadón de Passarella. Pero después Bilardo no lo llevó a México. Con América sufrió la maldición de las tres finales (1985, 1986 y 1987), fue campeón con Independiente (1994) y se retiró. Ahora anda en busca de una añorada y copera revancha.

El perfil
Como jugador (1978-1994): Soca, Sarmiento de Junín, River, América de Cali, Vélez, Independiente. Como técnico (1995-presente): San Martín de Tucumán, Talleres de Córdoba, Independiente, Colón, Quilmes, Argentinos, América de Cali, Independiente de Santa Fe, Universitario y Vélez.