La empresa colocó sus cámaras Trekker en cables instalados en la selva (normalmente las llevan los excursionistas sobre una mochila) para captar nuevas imágenes de 360 grados gracias a la ayuda de la Fundación Amazonas Sustentable. Los aparatos pesan 18 kilos, cuentan con 15 lentes y toman fotos cada 2,5 segundos, según informó BBC.
“La mayoría de la gente no va a ir a una selva en su vida”, dijo Laurian Clemence, portavoz de Google. Y añadió: “Esperemos que los ecologistas utilizan las imágenes como una herramienta para ver qué es lo que hay”.
Desde Google Street View también se puede flotar por dos ríos (Aripuanã y Mariepauá) y visitar pueblos y asentamientos indígenas de la zona.
Este no fue el primer viaje extremo para las Trekker. Ya bucearon en las islas Galápagos para tomar imágenes submarinas de la reserva natural y viajaron en un trineo tirado por perros en el ártico canadiense para fotografiar la tundra.
En 2009, el científico Julian Bayliss descubrió un bosque escondido en las montañas del norte de Mozambique a través de Google Maps. Cuando llegó al lugar, encontró una gran cantidad de vida silvestre hasta ese entonces desconocida.