La guerra moderna de los navegadores –la segunda en 20 años– comenzó en 2004, cuando Mozilla Firefox (primero bautizado como Phoenix y Firebird) desafió a Internet Explorer (IE), extendiendo su poderío desde cero a varios millones de usuarios en menos de cinco años. Hasta que en 2008 apareció una tercera potencia: Google Chrome, que sobrepasó a los anteriores en 2012.
La tercera guerra de los navegadores
Microsoft, otrora señor de la web, está listo para entrar de nuevo al juego que perdió desde la irrupción de Firefox y Chrome, hoy favoritos de los usuarios; pero antes tiene que matar al más odiado de los navegadores: el suyo