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Madre, profesora de educación física, entrenadora y símbolo activo del hándbol uruguayo. Mariana Fleitas, de 30 años, partió este jueves a la hora 6 en vuelo a San Pablo. La espera su último Mundial. Su batalla final con la camiseta celeste.

Será una despedida a lo grande para una jugadora de 16 años de trayectoria en el deporte amateur uruguayo.

Mariana es deportista desde que tiene memoria. Empezó a jugar al hándbol en el liceo 14 y en 1996, cuando también practicaba al vóleibol en Nacional: se federó en Olimpia, equipo que dirigía Miguel Berger.

Dos años después, cuando el equipo se disolvió pasó al Club Nacional de Regatas, “porque al año siguiente se iban de gira por Europa”, recordó a El Observador.

Con edad de juvenil (sub 18) se encontró en un equipo que ganó durante toda la década de 1990 de la mano de Jorge Botejara y con las hermanas Del Campo como las grandes figuras.

Después empezaron a llegar los títulos y los viajes con la selección. “Gasté un dineral con el hándbol; vi a mi madre sacar préstamos para pagarme pasajes y ropa. A veces las sumas no son grandes pero es plata de la que no se dispone. Por eso ahora luchamos para que las nuevas generaciones no tengan que padecer lo mismo”, contó.

En Italia 2001 jugó su primer Mundial y en 2003 formó parte del equipo que logró la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003.

“En ese torneo me rompí los ligamentos de la rodilla pero pude seguir jugando porque tenía buena musculatura. Es más, volvimos y jugamos las finales con Huracán Buceo y Sofía Griot estaba en la misma que yo, lesionada. Sin embargo, ganamos la serie final que era al mejor de siete 3-0 y salimos campeonas (por tercer año consecutivo)”, recordó. Después se fueron al Mundial de Croacia.

“En 2004 quedé embarazada y después me operé de la rodilla”. Por eso se perdió el Mundial de 2005 en Rusia.



El perfil
Fecha de nacimiento
6 de marzo de 1981
Trayectoria
Olimpia (1996-1997), Regatas (1998-2006), Regatas-Bancaria (2007), Layva (desde 2008).
Títulos
Bronce en los Panamericanos 2003
Su primer torneo con Uruguay fue el Sudamericano de cadetas 1996 disputado en Fray Bentos. Jugó en juveniles y pasó a la mayor disputando dos mundiales (va por el tercero). Fue bronce en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003.


Recuperada de la lesión y en su nuevo rol de madre, Mariana siguió adelante con el deporte. En el amateurismo, donde la edad de deserción es muy temprana, eso la convirtió en ejemplo y referente.

En 2008, cuando las ex Regatas recalaron en Layva fue campeona del Federal después de cinco años sin festejos.

“Me acuerdo que allá por 2001 iba en bicicleta a entrenar de noche después de toda una jornada de actividad. Volvía a las 2 de la mañana y a las 6 ya tenía que estar en pie”, recordó.

Por eso, después de tantos años de sacrificio Mariana ya le puso fecha al adiós de las canchas.

“Este Mundial va a ser mi despedida con la selección”. ¿Y con Layva? “Voy a seguir estando pero diferente. El año que viene quiero agrandar la familia y dedicarle más tiempo a ella que al club. Mientras pueda voy a dar una mano”, confesó.

Sello de campeona
El domingo pasado Mariana jugó con Layva la segunda final ante Goes por el Federal. Perdieron por tres (28-25) pero la diferencia sacada en el primer partido (35-27) resultó determinante.

La armadora derecha del equipo fue elegida como la mejor jugadora de la serie final. Otro lauro más con pinta de broche de oro.



99
Goles. Mariana anotó 99 tantos en toda la temporada con Layva. Su equipo fue vicecampeón del Apertura donde marcó 35, tras perder la final con Goes.
En el Federal, el torneo que vale, anotó 64 y fue vital en las finales para darle el triunfo a su equipo, otra vez ante Goes que perdió su invicto en el primer encuentro. Fleitas fue la MVP de las finales.


A esa conquista se le suma un logro alcanzado desde la dirección técnica: “En la Liga Universitaria dirijo a ORT y el sábado le ganamos a Colegio Alemán (campeón en 2010) y ganamos el título por segunda vez”.

Mariana tiene a su cargo la ORT desde hace ocho años y también ha ganado torneos en el Metropolitano, un torneo social paralelo al Federal que ya no se disputa más.

“Además de eso dirijo a las sub 12 de Layva y trabajo en varios colegios como profe”. Un claro ejemplo de multiempleo en el deporte uruguayo.

Un montón de horas dedicadas a cultivar una pasión irresistible.

“Ahora en el Mundial esperamos hacer una actuación digna. Sabemos que el nivel será impresionante y que nos vamos a encontrar con las mejores del mundo. Dentro de ese contexto intentaremos hacer un buen papel”.

Con toda la pompa de los mundiales, ante medallistas olímpicas y espectaculares jugadoras profesionales, Mariana librará su última batalla. Y archivará la celeste. l