La victoria aplastante de Trump en Iowa y su desafío de volver a la Casa Blanca
Los -30°C en el medio oeste del país no fueron obstáculo para mostrar que sus oponentes, Ron DeSantis y Nikki Haley no son rivales para el ex presidente Donald Trump, que estuvo 30 puntos por encima de ellos.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, hizo campaña durante meses en los 99 condados de Iowa. El empresario Vivek Ramaswamy también. Sin embargo, y con el antecedente de haber perdido el caucus de Iowa en 2016, el expresidente Donald Trump sacó una diferencia tal que lo pone en carrera a la Casa Blanca.
En efecto, las elecciones presidenciales del 5 de noviembre de 2024 tienen un precandidato prácticamente seguro. Si Trump fue un outsider entre los republicanos en 2016, ocho años después es el líder indiscutido de los votantes conservadores de la primera potencia mundial.
Ni las diversas causas judiciales, ni su defensa de la toma del Capitolio por parte de sus seguidores el 6 de enero de 2021 fueron obstáculos para que Trump haya ganado en 98 de los condados de Iowa y en el único que perdió, frente a Nikki Haley, fuera por apenas un voto: 1.271 a 1.270.
Ganó con el 51% de los votos emitidos en este primer escalón de las elecciones internas republicanas. El voto anti-Trump que agitaron sus oponentes en los meses anteriores se irá diluyendo tras esta victoria del empresario que hace caso omiso de las causas judiciales y que cuenta con la simpatía de la mayoría de los jueces del máximo tribunal de justicia del país.
En su discurso tras el triunfo, Trump repartió elogios para todos menos para el presidente demócrata Joe Biden. Ya lo instaló como su único adversario de cara a las elecciones nacionales.
Le sacó unos 30 puntos a Ron DeSantis, que logró el 21,2%; y aún más a Nikki Haley que obtuvo el 19,1%. El cuarto candidato, el empresario Vivek Ramaswamy sacó el 7,7% de los votos y se bajó de la carrera electoral.
Trump cuenta con 20 de los 40 delegados de Iowa y este es solo el comienzo de una carrera de seis meses de las internas republicanas. Las encuestas, aun antes de esta primera asamblea, ya le daban una ventaja de 50 puntos en el conjunto del país. Su estrategia de no participar en debates con el resto de candidatos y presentarse como si fuera el presidente en ejercicio fue exitosa.
Sus comparecencias en los tribunales, en vez de funcionar como un delincuente lo mostraron como un perseguido para la mitad de los votantes de Estados Unidos. No importa si las acusaciones son por abuso sexual, difamación, ocultamiento de documentos clasificados o por instigación a la rebelión.
Tras la victoria de Iowa, la próxima escala es en Nuevo Hampshire. La exembajadora ante Naciones Unidas Nikki Haley esperaba un segundo puesto en Iowa para hacer valer su peso en un Estado en el que las encuestas le dan más de un 30% de intención de voto, aunque a Trump le dan diez puntos más.
En Nuevo Hampshire, Haley tiene el apoyo del gobernador, Chris Sununu, y cuenta con el apoyo de los votantes del antitrumpista Chris Christie, retirado de la carrera electoral. Sin embargo, tras el resultado de Iowa, ese escenario parece diluirse.
Trump comprobó que es el favorito de los republicanos no solo en el ambiente rural sino también en las ciudades.
“Parece que Donald Trump acaba de ganar en Iowa. Es el claro favorito en el otro lado en este momento. Pero esta es la cuestión: estas elecciones siempre iban a ser tú y yo contra los republicanos extremistas MAGA (Make American Great Again). Era verdad ayer y será verdad mañana”, tuiteó Joe Biden tras conocerse los resultados.
Haley se diferenció de Trump y de Biden tras el resultado: “Tienen más en común de lo que parece”, dijo este lunes en el discurso posterior a los caucus. Tras recordar que Biden tiene 81 años y Trump 77, añadió: “Carecen de una visión para el futuro de nuestro país, porque ambos están consumidos por el pasado, por investigaciones, por venganzas, por agravios”.
La ex embajadora en la ONU se jugará en Nuevo Hampshire, donde las elecciones serán el próximo 23 de enero, bajo el impacto de su escasa performance en Iowa. Si el siguiente escalón muestra la contundencia de Trump, el propio Biden tendrá que afilar sus uñas para una campaña muy dura.
Este martes Trump tenía citación en un tribunal de Nueva York por una demanda civil en un caso de abusos sexuales y difamación de la escritora E. Jean Carroll que el expresidente ha calificado de “pura ficción”, aunque ya fue condenado una primera vez. Parece que la visión puritana que alguna vez fue patrimonio de los votantes conservadores de Estados Unidos quedó atrás con el liderazgo del ex presidente.
En un contexto de guerras donde Biden aparece activo, tanto en su apoyo a Ucrania como a Israel, Trump apela al sentimiento del “americano medio” contra los inmigrantes que pasan por la frontera de México. Su racismo de baja intensidad puede más que el afán del demócrata de mostrarse como árbitro de los conflictos mundiales.
(Con información de agencias)