En la temporada 2012-2013, Mauro Goicoechea tocó el cielo con las manos. Pasó de Danubio a Roma sin escalas, fue titular buena parte del campeonato, enfrentó a fenómenos y compartió vestuario con Francesco Totti. Si el fútbol son momentos, ese fue el suyo. Por eso, ahora busca un nuevo impulso en Arouca de Portugal.
La vida después de Roma
Mauro Goicoechea, que jugó un año en un grande de Italia, la pelea ahora en Arouca de Portugal