La vuelta de un goleador
"Con Fossati tuvimos diferencias. Dijo cosas que no eran ciertas", expresó a Observa el delantero Javier Chevantón, quien integra la nómina de reservados a la selección después de tres años
Un chico de las canteras de Danubio nacido en Juan Lacaze sorprendió al fútbol uruguayo por su capacidad goleadora, tras destacarse en las selecciones juveniles en 1999. Ernesto Javier Chevantón fue el máximo anotador del Uruguayo 2001 con 33 tantos, cifra a la que no se acercaba ningún futbolista después de que Fernando Morena convirtiera 36 en la década del 70. También alcanzó el primer puesto en el Clasificatorio de 2001, cuando viajó para continuar su carrera en Europa.
Cuando restaban dos fechas para el final de la competición, Chevantón no fue convocado por una supuesta lesión, algo que el futbolista desmintió, aseguró estar en buenas condiciones físicas y decidió renunciar a la selección mientras que Fossati estuviera al frente. "Con él tuvimos diferencias. Dijo cosas que no eran ciertas", dijo a Observa el delantero de Sevilla. "Con los dirigentes no tuve nada. El tema fue el entrenador que estaba... pero es algo que ya pasó, ya fue".
El delantero jugó en Danubio, Lecce de Italia y Mónaco de Francia. Además de haber participado en anteriores procesos de Eliminatoria, jugó el Sudamericano sub 20 de Argentina en 1999 y disputó el Mundial de esa categoría que se desarrolló en Nigeria. Su ficha fue adquirida por el Grupo Casal, que dos años después lo colocó en el fútbol europeo.
Tras fichar por Mónaco de Francia, en agosto de 2004 sufrió ante RC Lens rotura de ligamentos cruzados, que lo alejó medio año de las canchas. En setiembre de 2006 Sevilla fichó al delantero aunque se encontraba lesionado. El estrés de la quinta vértebra lumbar que padecía, lo dejó cinco semanas sin poder jugar.
"Tuve muchas lesiones y me costó recuperarme. Por suerte en este momento me encuentro bien y estoy contento. No es que tenga mucha continuidad, pero las veces que jugué lo hice muy bien", comentó Chevantón.
Afianzarse en Sevilla le costó. El entrenador del conjunto andaluz, Manuel Jiménez, confió en él como no lo hizo Juande Ramos, actual director técnico de Tottenham de Inglaterra. A pesar de que no le dieron chance de jugar, el delantero quiso permanecer en el club para demostrar que podía ganarse un lugar y ahora intenta aprovechar su oportunidad.
Chevantón está plenamente recuperado, tiene minutos de fútbol y marca goles. La lesión de Diego Forlán con Atlético Madrid llevó a que el director técnico de Uruguay reservara a otros delanteros. Si bien pasaron tres años para su vuelta a la selección, aseguró que sigue siendo el mismo, pero más maduro.
(Observa)