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Como si los Pistons de Detroit no fueran suficiente problema, los Lakers de Los Angeles deben lidiar con lesiones y distracciones. Karl Malone juega a pesar de un aparente desgarro de ligamento en la rodilla derecha. Derek Fisher y Devan George también tienen molestias en las rodillas.

Entre tanto, la policía investigaba la acusación de un aficionado de que Malone le clavó un dedo en la cara antes del tercer partido.

Otros aficionados perturban el descanso de los Lakers al gritar durante la madrugada frente a su hotel en la vecina Birmingham.

Ningún equipo local ha ganado los tres partidos centrales de la final desde que se instituyó el formato 2-3-2 en 1985, pero los Pistons podrían ser los primeros si siguen jugando como hasta ahora.

Malone jugó apenas 18 minutos en el tercer partido debido, según los Lakers, a un esguince en la rodilla derecha. Se perdió 39 partidos de la temporada regular debido a un ligamento desgarrado que inicialmente fue diagnosticado como esguince.

Dijo que el equipo médico hace todo lo posible para que pueda jugar.

"Depende de cómo evolucione. Imagínese, la misma lesión dos veces. Así son las cosas", dijo Malone.

El hombre estaba junto a la cancha durante la práctica de los Lakers antes del partido. Malone dijo que evidentemente el hombre había estado bebiendo y lo escupió mientras lo insultaba.

El jugador ha insistido que los Lakers no buscarán pretextos. Sin embargo, con tantas cosas que andan mal, tal vez éste no sea su año.


(AP)