ver más

En algunas zonas de Florida la presencia de la langosta provocó verdaderos estragos. Se calculó que diariamente consumían por hectárea el equivalente a ocho lanares. La situación obligó a los productores a unir esfuerzos para realizar una fumigación masiva para contrarrestar la plaga.

Rafael Gallinal, ingeniero agrónomo y productor de Florida, explicó que se realizó una gira del departamento en la que participaron técnicos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria y privados para observar in situ el daño provocado por la tucura.

“Hay zonas de Cerro Colorado que fueron desvastadas y verlas les permitió a los técnicos observar la gravedad de la situación para prever medidas hacia el futuro. Una de las cosas más destacadas fue ver el daño causado por la langosta”, explicó.

En la zona de Rincón se calculó mediante muestreos que había unas 100 unidades por metro cuadrado (cada uno come 40 miligramos por día), lo que llevado a la hectárea implica, a la hora del consumo de pasturas, el equivalente a la presencia de ocho lanares.

“Hubo una alerta en toda la zona y llevó a que los productores nos uniéramos para realizar una fumigación masiva, lo menos dañina y más técnica posible, sin dejar predios al medio que actuaran como focos. La aplicación fue un éxito, impidió que en enero los campos fueran totalmente desgastados y en febrero, ya con las lluvias, la respuesta de las pasturas fue impecable”, explicó Gallinal.

Indicó que en las zonas donde no hubo aplicación debido a la lluvia hay menor población de la plaga pero dada la escasa disponibilidad de pasto el daño que causan sigue siendo grave.