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El Centro Simon Wiesenthal lanzó el miércoles una campaña contra el tiempo para hallar y juzgar a criminales de guerra nazis, aduciendo que un nuevo precedente legal en Alemania podría permitir llevar a decenas de sospechosos ante la justicia.

Efraim Zuroff, el principal cazanazis del centro, dijo a la prensa en Berlín que la "Operación Ultima Oportunidad II" ofrecerá hasta 25.000 euros (33.000 dólares) como recompensa para las informaciones que conduzcan a la investigación y juicio de criminales de guerra.

"Se debe hacer todo lo posible lo más rápidamente posible porque el tiempo apremia", afirmó.

La campaña tiene lugar después que los fiscales alemanes dijeron en octubre que la condena de John Demjanjuk sentó un precedente que les permitió reabrir cientos de investigaciones.

Demjanjuk, de 91 años, fue condenado en mayo por complicidad en miles de asesinatos cuando un tribunal de Munich halló que se desempeñó como guardia de un campo de concentración. Es la primera vez que un sospechoso es declarado culpable sin evidencia de un delito específico. El tribunal falló que cualquier guardia en un campamento nazi cuyo único objetivo era matar prisioneros podía ser condenado por complicidad en asesinatos.

Demjanjuk niega haber sido guardia y apeló el fallo.

"Lo que hace esta condena es sentar un precedente legal que debería abrir las puertas al juicio de muchas personas que estuvieron cotidianamente durante mucho tiempo involucradas en asesinatos en masa pero que habían sido ignoradas", afirmó Zuroff.

Unas 4.000 personas fueron guardias en los cuatro campamentos de exterminio nazis —Belzec, Sobibor, Chelmno y Treblinka— o miembros de los escuadrones de la muerte Einsatzgruppen responsables de matanzas en masa.

Zuroff dijo no saber cuántos siguen vivos —el de menor edad sería ahora octogenario— pero calculó que podría haber 80 o más.
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