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A lo largo de los 42 partidos que se han jugado hasta el momento en este campeonato del mundo, se han presentado situaciones en las que los futbolistas podrían haber sido sancionados por los árbitros pero no lo fueron, y en las que la FIFA no actuó de oficio.

Estas jugadas pueden marcar un antecedente en el análisis del caso de la supuesta mordida de Luis Suárez sobre Giorgio Chiellini.

La primera de ellas fue en el encuentro que Brasil ganó por 4-1 ante Camerún, en la última jornada del grupo A. Con el partido aún 0-0, el brasileño Neymar y el camerunés Nyom corrieron a buscar un balón, y el africano empujó intencionalmente a la estrella brasileña. Sin embargo, el árbitro no marcó falta y el encuentro prosiguió normalmente.

Otra situación similar fue el codazo que Eder Álvarez Balanta, defensa colombiano, le dió en la cara al japonés Shinji Okazaki, quien acabó con la nariz sangrando. Aquí tampoco se marcó infracción, y el colombiano continuó en el campo.

Neymar también se vió involucrado en una situación similar a la de Balanta, cuando en el partido inaugural del torneo ante Crocacia, le dió un codazo a Luka Modric, aunque recibió una tarjeta amarilla por la incidencia.

Por otra parte, el camerunés Alexandre Song fue sancionado con tres partidos de suspensión por darle un codazo en la espalda, aunque en esta situación, al igual que en la de Neymar, si fue observado por el juez del encuentro.

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