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Dos personas fueron condenadas por el asesinato de un joven de 25 años, cuyo cuerpo fue desmembrado y su cabeza apareció en una bolsa en Barros Blancos el pasado 23 de marzo. Cinco días después apareció el resto del cuerpo, flotando en un tajamar. 

El origen del crimen, informó Telemundo y confirmó El Observador en base a la acusación fiscal, se debió a una disputa territorial por la venta de droga entre dos bandas que operan en la zona. La víctima, sin embargo, nada tenía que ver con ese enfrentamiento y el asesinato se cometió, según la Fiscalía, con el único fin de inculpar a la banda rival a los ojos de la Policía

Según consta en la acusación, el 22 de marzo uno de los imputados ubicó al joven de 25 años, "consumidor habitual de pasta base" y que "se encontraba en situación de calle" desde hacía semanas. Acto seguido, lo invitó a su casa "con la excusa de darle a probar pasta base". 

Cuando el joven estaba "indefenso" lo sorprendió y le dio una puñalada por la espalda, mientras otra persona –aún no identificada– lo sostenía. La puñalada le provocó al joven la muerte en el acto. 

Tras cometer el crimen, el imputado "decapitó a la víctima" con una cuchilla, mientras otra persona sostenía la cabeza. El cuerpo fue cargado en un carro, tapado con un trapo y luego arrojado a un tajamar. A la cabeza la pusieron en "dos bolsas azules" y tirada en una cuneta para "inculpar" a los narcotraficantes rivales, ya que se encontraba a pocos metros de un local de venta de droga gestionado por la otra banda. 

El autor del crimen compró dos botellas de agua jane para limpiar la escena. 

Un día después vecinos encontraron el cráneo y la Policía detuvo a las personas que los verdaderos asesinos pretendían inculpar, informó Telemundo. Esto ocurrió, además de la zona en la que fue puesto el cráneo, porque los asesinos convocaron a adictos para que declararan ante la Policía y dijeran que los integrantes de la banda rival habían sido los responsables. 

Sin embargo, una de las personas que aportó un falso testimonio terminó diciendo la verdad

El asesino fue condenado por ser el autor penalmente responsable de un delito de homicidio y deberá enfrentar once años de prisión y once meses de penitenciaria de cumplimiento. Por su parte, la otra persona condenada, que ubicó e invitó a la víctima a consumir pastabase a la casa, fue imputada como cómplice del homicidio y se pidió que se lo condene a la pena de tres años y once meses de cumplimiento efectivo. 

El asesino tenía antecedentes judiciales mientras que el cómplice era primario y no contaba con antecedentes.

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Barros Blancos

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