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Hace 7 meses, cuando Rafael Nadal alargaba más de la cuenta su regreso a las canchas por un serio problema en la rodilla, eran muchos los que decían que estaba físicamente acabado. Y aún dentro de su equipo, eran muy pocos los que veían posible un regreso con éxito. Volvió a jugar en torneos de poca exigencia y en su superficie favorita (el polvo de ladrillo) con resultados positivos pero sin transmitir solidez física, lo que presagiaba un difícil regreso en forma competitiva al nivel top del exigente tenis mundial. El propio Nadal afirmó que la rodilla le dolía bastante y que 2013 sería un año de transición hacia un supuesto mejor 2014. No se hacía muchas ilusiones.

Todos se preguntaban: ¿volvería a ganar un Gran Slam? El pasado domingo, Rafa Nadal conquistó por octava vez la Copa de los Mosqueteros. Más que una nueva victoria para su carrera, fue una verdadera lección de vida que puede ser útil para mucha gente que enfrenta dificultades. El periodista económico español Carlos Salas, escribió en el diario La Información, un artículo titulado Lecciones de Nadal para ejecutivos. Las transcribocon la aclaración que son válidas no solo para empresarios, sino para muchas personas.

1. Ignora a los que le critican. Hace un año, Canal + Francia le acusó de doparse. Parte del público de Roland Garros celebraba con aplausos sus errores. Nadal no se dejó influir.

2. Confía en el elixir del trabajo. Estuvo de baja muchos meses para recuperarse de las lesiones. Hubo gente que le descartó de antemano. Incluso él pensó que era muy difícil ganar este Roland Garros. Pero lo hizo gracias a “trabajo y esfuerzo”.

3. No deja que el éxito se le suba a la cabeza. Cuando ganas muchos torneos, todo el mundo te alaba y la prensa te endiosa. Pau Gasol destaca que, a pesar de su magnífica carrera, Nadal mantiene “la humildad y la naturalidad”. Muchos deportistas acaban borrachos de éxito y ahí empieza su fin. Como los ejecutivos que llegan a la cima.

4. Cuando parece que está perdiendo un partido, mantiene el espíritu de lucha gracias a su fuerza de voluntad. El mundo del deporte (y de la empresa) está plagado de grandes atletas que se derrumban en los momentos de máxima tensión. Nadal, no.

5. La victoria sin sufrimiento no existe. Supone atravesar muchos momentos de rutina, de dolor, de sinsabores. Pero, ¿quién conoce una victoria fácil? Debería ser la primera regla de los empresarios.

6. Cada año, Nadal tiene menos errores. Porque cree que todo se puede corregir y mejorar. Es un trabajo que no tiene fin. Eso se llama autocrítica, una cualidad muy escasa en el universo ejecutivo.

7. Si no lo hace con pasión, no vale la pena. Nadal ha dicho que “los deportes en general son estúpidos si uno no los lleva al máximo. Lo máximo es jugar con un objetivo, con una pasión, con una ilusión”. Un ejecutivo estimulado, es un equipo estimulado.

8. Cuando llega a la cima, es agradecido con los que le ayudaron. Rafael Nadal siempre tiene palabras para aquellos que le apoyan e incluso para los patrocinadores, los grandes olvidados, y los que ponen el dinero. El mundo económico está plagado de personas que se olvidan de quienes les auparon.

Hasta aquí las lecciones del periodista español. Yo añado unas palabras de Rafael Nadal a poco de terminar la final: “Si crees que no puedes mejorar no sabes nada de la vida”, porque “se puede mejorar siempre, y en tenis también. Eso no significa que vayas a ganar más. Ganar o perder depende de diferentes factores como la mentalidad, la suerte […]”. Y tiene toda la razón: el que cree que no puede mejorar es un fracasado, que no puede nada, o un soberbio, que cree que ya lo ha conquistado todo.

Y mientras terminaba la entrevista, Nadal deslizó dos frases muy importantes. En la primera, revaloriza la necesidad de no descansar nunca sobre los laureles: “Lo que hiciste ayer no te garantiza nada hoy”. En la segunda, reivindica el valor del trabajo: “Los que no dudan es porque son arrogantes. Por supuesto que tengo dudas, pero trabajo para estar aquí. Si no trabajo, es seguro que no vuelvo”.

Pero si hay algo seguro, es que Nadal seguirá trabajando para volver a Roland Garros en 2014 e intentar ganarlo por novena vez. Pero ganar o perder depende de muchos factores; volver a jugarlo depende de sí mismo.