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Una estudiante de secundaria en Estados Unidos inició una demanda contra sus padres para que la mantuvieran y pagaran sus estudios en un colegio privado. La jueza rechazó su solicitud, y tuvo que volver a su casa.

Rachel, de 18 años, aseguró que sus padres la habían echado, por lo que se fue a vivir con un amigo. Denunció que la trataban de una forma abusiva, e incluso la presionaban para que consiguiera una beca para practicar básquetbol. Según la demanda de la joven, también contribuyeron a que tuviera trastornos de alimentación, informó BBC.

Por esos motivos pedía que sus progenitores le pagaran la matrícula del colegio, para que le dieran acceso a los fondos previstos para la universidad, y US$ 650 a la semana para la manutención.

Sin embargo Sean y Elizabeth Canning, sus padres, negaron las declaraciones de su hija. Alegaron que ella se había ido por su cuenta, ante la negativa de sus padres de que saliera con un chico que para ellos era una mala influencia. Además, Rachel no contribuía con los quehaceres domésticos, replicaron.

Al conocer la situación, la jueza negó la solicitud de la joven, por lo que tuvo que volver a su casa, sin que medien consideraciones económicas, explicó el abogado de la familia.

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