Liverpool, el candidato
Dos golazos, uno de Figueroa -marcó dos- y otro de Vera, le dieron el marco ideal para una gran victoria al equipo negriazul que en el Saroldi le ganó 3-1 a River Plate; descontó Taborda de penal
Atención! Parece que Liverpool está dispuesto a ser candidato al título del Clausura y no morir en el intento como tantas veces. Razones para ilusionarse tiene. La experiencia (y las condiciones) de Castillo en el arco, dos laterales con decisión, un mediocampo poderoso con el paraguayo “mete y mete” Torres, el interminable Macchi y Barboza, un volante con clase, el fútbol y la pegada (y los goles) de Figueroa y dos delanteros con velocidad y potencia.
Pero además tiene a Figueredo en el banco, que entra y desnivela, a Tamareo que también tiene pasta, igual que el juvenil Aguirre. Es decir, Antúnez posee un cuadro como para soñar. Además, hay plata en el banco tras la venta de Alfaro a Italia.
El sábado en el Saroldi Liverpool venció con claridad a River. Un River desconocido, lejos del que jugó el fin de semana pasado frente a Nacional. Aunque hay que decir que hasta el primer gol, el desarrollo del juego era parejo. Habían tenido un par de ocasiones cada uno.
Pero se equivocó el golero Laforia al despejar una pelota (se la dejó servida a Figueroa) y todo cambió. La precisión de Figueroa para disparar al arco vacío desde muy lejos y el festejo de Belvedere. Un rato después, el volante creativo del negriazul reventó un tiro libre en el horizontal, previo desvío en la mano de Laforia.
Liverpool le ganó el mediocampo a River porque dispuso de mayor cantidad de hombres en esa zona. Rizotto y Nicolás Pereira no encontraron la pelota. Además, fallaron seguido los jugadores locales en la entrega del balón, especialmente los de la última zona, ayer conformada con Gaglianone de zaguero ocupando el lugar del suspendido Prieto.
Taborda ganó mucho por arriba, pero le faltó compañía. Cuando Olivera recogió una pelota bajada por el grandote, apareció Castillo.
Luego, Figueroa asomó en el área y puso el 2-0 tras un pase de Vera. Almada arriesgó y quedó con tres atrás. Descontó de penal (dudoso) por intermedio de Taborda, pero Vera, con un zapatazo infernal, puso el tercero.