ver más

Hay fanáticos que esperaron tres años para esto. Otros tal vez se sumaron más tarde pero los carcome la misma ansiedad. Cincuenta sombras de Grey, una saga literaria que se transformó en 2012 en un verdadero fenómeno mundial, llegará a partir del miércoles a las salas de cine mundiales y mostrará en las pantallas lo que millones de personas se imaginaron a lo largo de las 1.779 páginas que conforman la trilogía.

Pero satisfacer la memoria colectiva debe ser la dificultad más grande a la que se enfrenta esta adaptación. Y su comienzo no fue fácil. Ponerle cara a Christian Grey y Anastasia Steele debe haber sido de las hipótesis que más rondaron semanas previas a la confirmación de los actores. Y la elección final no fue muy bien recibida.

Dakota Johnson, –hija de Melanie Griffith y Don Johnson y una actriz que realizó varios pequeños papeles pero no es para nada conocida–, no era una de las opciones obvias de los fans. Pero al ver los trailers se puede decir que da con el clavo en la personalidad tímida y anodina de Anastasia. Y eso no es necesariamente un halago.

Sin embargo el inconveniente principal lo presentó Grey. En un comienzo, Charlie Hunnam (de la serie Sons of Anarchy) fue elegido para el rol, pero dejó la producción al poco tiempo. Jamie Dornan fue su sustituto, y si bien se parecía más a las descripciones de E.L. James, tampoco logró conformar a la masa, que estaba fijada con la imagen del actor Matt Bomer, conocido por protagonizar el programa White Collar.

La presentación de los posters y luego el trailer fueron bienvenidos, sin embargo, con más entusiasmo. El trailer fue el más visto del año pasado, y desde julio acumula más de 48 millones de vistas, mientras que la cuenta en Facebook, que sube teasers, fotos y entrevistas, es seguida por casi 8 millones de usuarios.

En Estados Unidos la película rompió el récord de preventa en filmes catalogados R (menores de 18 necesitan estar acompañados de un adulto) y se proyecta una recaudación de U$S 60 millones para el primer fin de semana, lo que haría que rápidamente se recupere el presupuesto de U$S 40 millones.

En Uruguay también se utilizó el modelo de preventa de entradas y según confirmó Marina Núñez, encargada de prensa de la distribuidora RBS, ya hay vendidas unas 14 mil entradas para todas las funciones que comienzan el miércoles en trasnoche. Entre este fin de semana y el jueves, día del estreno oficial, proyectan una venta de 2.000 entradas más.

Esta cifra superó totalmente las expectativas, aunque se esperaba que este fenómeno tuviera una gran repercusión en el país. Comparando con otra franquicia exitosa, Rápido y furioso, esta vendió en preventa unos 8.000 tickets.

Al igual que en Estados Unidos, en Uruguay el filme tiene una calificación AM18, que significa apto para mayores de 18. Sin embargo, los menores pueden ir acompañados de un adulto.

Así como Crepúsculo y Harry Potter fueron los fenómenos adolescentes por excelencia, estamos ante la próxima franquicia para adultos.

A continuación se revelan los rumores y los detalles de la película que todos esperan.

Un resumen

La trilogía de E.L. James es protagonizada por Anastasia Steele, una joven inteligente y tímida, pero inexperta en todo lo que al sexo refiere. Casi por casualidad, en un trabajo de la revista de su universidad tiene que entrevistar a Christian Grey, un empresario millonario y elusivo que la conquista con su belleza y personalidad misteriosa. El flechazo entre ambos es inmediato y pronto Anastasia se encuentra con la verdad de la personalidad de Grey: sus gustos sexuales “particulares” incluyen el llamado BDSM: ataduras, dominación y disciplina, sumisión y sadismo, y masoquismo. La protagonista entonces debe cuestionarse si decide entrar al mundo de Grey u opta alejarse por su bien. El primer libro –y la película también– se centra en su indecisión, que se arrastra hasta el hartazgo. Y una vez que Anastasia da el sí, no demora tampoco en arrepentirse cuando se encuentra con el punto más peligroso al que Grey puede llegar.

Poco sexo, suficiente sexo

Se dijo que...

Las escenas de sexo de la adaptación del primer libro solo ocuparían 20 de sus 100 minutos totales de duración. O sea, meramente un quinto. Esto sirvió para asustar a los fanáticos y generar varios reportes negativos. Según informó The Guardian, incluso la creadora E.J. James se enfrentó con la directora, Sam Taylor-Johnson, para que no intentara diluir estas escenas, ya que esta última buscaba representar algo “más romántico que sexual”. “Creo que las escenas de sexo son integrales a la historia. No son gratuitas”, explicó Taylor-Johnson. “No quería que fueran gráficamente explícitas, y sé que va a decepcionar a algunas personas”, agregó la directora a The Guardian.

Sin embargo...

Veinte minutos es mucho. Comparadas con otras películas como El último tango en París u Ojos bien cerrados, la diferencia es contundente: cada una tiene un poco más de nueve minutos. Según el sitio Mr.Skin, que recopila escenas de nudismo en el cine, las últimas 100 películas para mayores de 18 estrenadas en Estados Unidos e Inglaterra el año pasado tenían menos escenas de sexo sumadas que Cincuenta sombras de Grey.
Ya con la película finalizada, la autora, que también fue productora del filme, dio el visto bueno a pesar que parte de su prosa fue atenuada. “Primero que nada, Cincuenta sombras es una historia de amor romántica, y el sexo es solo parte de eso”, dijo James al sitio Variety. “Aquellos que no hayan leído el libro pueden sorprenderse de que no haya más sexo en la pantalla, pero eso sucede por guiarse en los reportes que se inclinaron hacia el sensacionalismo. Estoy muy segura de que los millones de fans que sí leyeron la trilogía pensarán que hay suficiente sexo”. Y vale la pena recordar que en el primer libro los protagonistas finalmente consuman en la página 126 y el llamado “cuarto rojo del dolor” (donde Grey tiene sus juguetes sexuales) aparece en la 339. La edición tiene en total 541 páginas.

Producción cuidada

Se supo que...

No habría desnudos totales en esta adaptación y se tomaron toda las precauciones. “Eran precavidos con todo, no solo mi hombría”, dijo Jamie Dornan en entrevista con el sitio Variety. Por su parte, la presidenta de Universal, Donna Langley agregó: “No estábamos interesados en hacer la película restringida para mayores de 18 años. No queríamos shockear con escenas explícitas. Queríamos que la audiencia se sintiera invitada, no repelida”.

Para eso...

La filmación se hizo al estilo de un documental sobre animales. Luego de cultivar la confianza entre el elenco y los técnicos, la directora y el cinematógrafo Seamus McGarvey ubicaron las cámaras lejos de sus sujetos, apoyándose en zooms e incluso se filmaron con cámaras a control remoto “De esta manera los actores no tenían a un viejo y peludo operador en sus espaldas” dijo McGarvey a Time.

La escena perdida

Se supo que...

Entre los cambios y las bajadas de tono, la omisión que más controversia despertó fue la llamada “escena del tampón”, uno de los momentos más memorables (cuestionados por miradas feministas) del primer libro. Taylor-Johnson afirmó a Variety que jamás se pensó llevar esa escena al cine. “El libro necesitaba ponerte en los zapatos de Ana para que fuera una experiencia exitosa”, dijo al sitio el productor del filme Michael De Luca. “Mucho de lo narrado era muy literal. La película no necesitaba hacer eso, es un medio diferente”.

Sin embargo...

Esa escena ayudaba (tal vez de una manera que no fue prevista por la escritora) a demostrar los alcances del control de Christian sobre Anastasia y la sumisión de esta, ya no reducida a ese “cuarto rojo del dolor” sino en cuanto a la relación en sí. Se trata de un momento en el que Grey pone su voluntad por sobre la de Anastasia y en el que el consentimiento es inexistente: él le retira el tampón que estaba usando para poder tener sexo.

En el libro ese momento recién es reflexionado por Anastasia al final del acto, y de hecho no se le plantea ningún cuestionamiento. Sin embargo, verlo tan gráficamente en la pantalla tal vez podía ayudar a la audiencia a entender lo problemático del hecho y no como uno de los exabruptos controladores del protagonista.

Las controversias

En Estados Unidos, la película y su contenido sexual despertó críticas de organizaciones feministas como Stop Porn Culture y el Centro Nacional de Explotación Sexual. Previo al estreno comenzaron la campaña titulada #50dollarsnot50shades, que argumenta que el precio de la entrada, sumado al clásico pop y refresco, podría ser mejor invertido en organizaciones que apoyan a mujeres víctimas de violencia doméstica. La iniciativa argumenta que la saga “glorifica” a la relación abusiva entre los personajes. “Hollywood no necesita tu dinero, las mujeres abusadas sí”, afirman. Por su parte, el filme recibió su primer prohibición en Malasia, donde se afirma que exhibe un contenido sexual que no es natural. Abdul Hamid, presidente de la Junta de Censura Cinematográfica afirmó que es “más pornografía que cine”.

Seguí leyendo