Si en esta nota le dijera que no vale la pena cambiarse del 6s al nuevo iPhone 7 (o su hermano más grande, el 7 Plus), ¿cómo reaccionaría? Si es un fanático Apple, de los que se cuentan por millones en el mundo –aunque si de números se trata Android cuadriplica en ventas a iOS– no importa lo que diga cualquier analista del mundo: seguramente usted deseará tener la última versión del producto estrella de la empresa. Si, en cambio, es un fanático Android, no le importará demasiado.
Llegaron los 7: ¿y los cambios?
Diseño e ingeniería de punta per innovaciones que parecen apuntar más al futuro que al presente