Lola sorprendió a todos en los Juegos Panamericanos de Toronto, en los que fue medalla de plata y logró el pasaje a los Juegos de Río 2016. Ahora le tocó compartir el premio con la selección de fútbol sub 23, que ganó el oro también en el torneo canadiense.
En todos los deportes hay que hacer sacrificio, pero lo hacemos por algo que amamos: hacer nuestro deporte representar a Uruguay, que es un sentimiento increíble".
Dolores Moreira
En todos los deportes hay que hacer sacrifico, pero lo hacemos por algo que amamos: hacer nuestro deporte representar a Uruguay, que es un sentimiento increíble". Dolores Moreira
Con la medalla y los premios viene la fama, y con la fama también ser la más buscada por cámaras y micrófonos. Con los nervios propios de esos 16 años, se sentó en el estrado y respondió a las preguntas. "Creo que la medalla de los Panamericanos y la clasificación fue una sorpresa para todos. Ninguna de las competidoras me tenía arriba. Es más, creo que ese factor sorpresa también me ayudó porque no me cuidaban a mí y me dejaban navegar tranquila", dijo al repasar su temporada y su pico máximo en Toronto, donde se quedó con la medalla de plata superando dificultades, como que su barco le llegara roto y tuviera que arreglarlo a la uruguaya con su entrenador Luis Chaparro.
La carrera de Moreira en la Vela comenzó cuando a los nueve años en Paysandú. Sus primos hacían optimist y un día la invitaron. "Por el río veía los barquitos. Me decían que probara, que estaba bueno. Y un día fui, probé y me encantó. No me bajé más del barco", había señalado a Referí después de los Panamericanos.
Hace dos años Lola conoció a
Alejandro Foglia y dio el paso hacia la categoría laser, en la que compite en modalidad radial. "Aspiro a ser como él. Él es mi ídolo", dijo sobre su colega y referente, quien compitió en tres Juegos Olímpicos, y quien ahora busca su pasaje a Río 2016, algo que su joven admiradora ya logró.
Para lograr lo que ha logrado tuvo que dejar de lado muchas cosas propias de una adolescente. "En todos los deportes hay que hacer sacrifico pero lo hacemos por lo que amamos: hacer nuestro deporte y representar a Uruguay, que es un sentimiento increíble. Ser reconocida con este premio y con esta gente hace que valga la pena hacer ese sacrificio", señaló, casi que acostumbrándose a eso de declarar.
Ahora la joven que entrena en Paysandú, Montevideo y Punta del Este, se prepara para su próximo desafío: Río 2016. Luego de Toronto comenzó una campaña para conseguir fondos y mediante el crowfunding de El Campeón de la Gente recaudó lo suficiente para ir al Mundial juvenil en Omán, pero una lesión la radió del certamen. Además, fue becada por el COU para los Juegos.
"Ya arrancamos la prepración", señaló. "Tuve una lesión, me recuperé y en diciembre nos vamos a un campeonato en Río, en la misma cancha de los Juegos Olímpicos. Vamos a conocer las condiciones del área de regatas. Y después de ahí tenemos varios mundiales para prepararnos de la mejor manera para Río", agregó la regatista que ayer era un manojo de nervios antes de recibir su premio.
"Estaba sentada y con los diplomas y no paraba de temblar", reconoció Dolores, que había visto algunos artículos que la colocaban como favorita a llevarse el máximo premio. "Los vi pero dije, 'ni loca llego'. Los deportistas que estaban nominados eran tremendos y la verdad que fue una sorpresa", dijo la mejor del año. "Estoy feliz, chocha de la vida", dijo con su Altar Olímpico y con la ilusión de hacer otra gran actuación en los Juegos.