Los empresarios uruguayos que impulsan el trabajo remoto
Matías Viera y Elías Margolis se dieron cuenta que había una cierta resistencia el teletrabajo y aprovecharon la oportunidad para concientizar
El pasado viernes, el director general de Markenetics, Matías Viera, decidió que era necesario implementar el trabajo remoto en su empresa para mitigar el contagio del coronavirus. Posteriormente, se dio cuenta de que no muchas empresas estaban optando por esta modalidad y eso despertó su preocupación. Así fue que decidió promover una lista de las empresas uruguayas que están apostando al teletrabajo, “para aportar nuestro granito de arena pero también estimular a que otros lo hagan”.
Fue así que, junto a Elías Margolis –CEO de finanzas.com.uy-, están impulsando a que otras empresa uruguayas aprovechen la oportunidad y se sumen al trabajo remoto. Actualmente son más de 80 empresas que están en la lista y, gracias a algunos consejos de Viera y Margolis, han podido llevar adelante la experiencia con un relativo éxito. Viera contó que los rubros que más se encuentran son el de la tecnología, marketing y servicios financieros. “La idea es que esto se acelere, que las empresas tomen la decisión ahora y no esperen a cuando sea tarde”, dijo Margolis por su parte.
Sin embargo, tanto para Margolis como para Viera, el sector en el que se desenvuelva la empresa no es tan relevante a la hora de implementar el trabajo remoto, sino que pasa “por una traba” que hay en la cultura empresarial uruguaya. “Creo que, sobre todo, hace falta conocer las herramientas que permiten hacer este tipo de cosas”, resumió Viera, cuya empresa se dedica al marketing digital. Margolis, que está en el rubro financiero y de consultoría, cree que existe una “barrera mental” al principio y cuando deciden hacerlo, se dan cuenta que no saben cómo.
Para los empresarios no es de extrañar que las empresas de tecnología sean las vedettes de la lista, porque es un rubro que suele ser más abierto a los cambios, en donde los millennials y centennials hacen gran parte del trabajo. “Quizá hay otras industrias que no conocen que existen tantos medios para trabajar de manera remota, y a eso hay que sumarle el conservadurismo uruguayo. Y solo te puede dar procesos rígidos”, dijo Viera. Agregó que el punto de partida es hacer una análisis de la cultura de la empresa, de allí se van a desprender elementos que pueden ser adaptados al trabajo remoto y otros que no. De igual modo, recalcó que hoy en día la tecnología permite unir al equipo, sin necesidad de compartir el mismo espacio físico. “Es un cambio de la cultura interna, porque es necesario entender que este tipo de medidas se toman para cuidarse entre todos los colaboradores”, ratificó.
En ese sentido, Margolis explicó que a la primera dificultad las empresas tienden a dar marcha atrás porque creen que no están capacitadas para hacerlo o no tienen los elementos para pasar al trabajo remoto: “Pero siempre hay una situación límite como la de ahora y parece que los empresarios no tenemos otra mejor opción”. Subrayó que el contagio del virus se reduce exponencialmente cuando las personas no se mueven por la ciudad, “y en este punto el mundo empresarial uruguayo puede hacer la diferencia por el bien de todos los uruguayos”.
Por eso Viera y Margolis están disponibles para ayudar a cualquier empresario a encaminar el teletrabajo en su compañía. “Es tomar la decisión, las herramientas están”, dijo Margolis.
El director de Markenetics es optimista y sostuvo que las empresas uruguayas se van a seguir sumando a la lista porque “entendieron que esto es por el bien de todos”. También ha habido un permanente intercambio, porque muchas compañías ya tienen experiencia en teletrabajo y ayudan a las que no lo tienen. “Hay muchos intercambios entre colegas, para saber cómo van y en qué etapa están en busca de que a todos nos vaya bien”, afirmó Viera. Margolis agregó que el factor “contagio” juega un rol importante, porque “las empresas ven que todas se están pasando a esta modalidad y de a poco van tomando la decisión”.
Oportunidad para mejorar
Margolis y Viera dijeron que esto también es una oportunidad para “entrenarse” hacia futuras instancias donde el trabajo remoto sea una necesidad. “Esto hace que se mueva una ficha hacia delante, hacia lo que puede ser la internacionalización y nos obliga a ser más globalizados desde nuestras propias prácticas internas”, explicó Viera.
Coincidieron que este modelo de trabajo puede ser muy beneficioso y que puede mejorar algunos números de la empresa. “En algunos casos aumenta la productividad y te sirve estar cerca de tus clientes, en caso de tenerlos en muchos países distintos”, afirmó Margolis. En tanto, advirtió que muchas de estas ventajas no están siendo detectadas por los empresarios, algo que les puede traer problemas en el largo plazo: “Quizá con todo esto se empiecen a dar cuenta”.