Agustín es ese niño que en las fotos de la protesta de los vecinos de Carrasco realizada el viernes 17 aparece con un cartel en el que reclama “Quiero ir al cole en bici”. Agustín no sabe cómo se llama la calle en la que queda su colegio, el Jesús María, pero sí sabe, o por lo menos eso es lo que declara, que un día fue amenazado con un “arma blanca” por un desconocido para exigirle que le entregara la bicicleta.
Los indignados de Carrasco
Una manifestación que sembró sospechas sobre toda mujer gorda que se anime a pasear por el barrio costero.