Según los testigos y clientes, Abel Guzmán y Germán Medina mantenían una relación muy tensa cuando trabajaban juntos en la peluquería Verdini de Recoleta.
La hipótesis que manejan los investigadores es que el peluquero Abel Guzmán habría asesinado al colorista Germán Medina debido a un conflicto relacionado con el uso de formol.
Según testimonios recabados, Medina habría alertado al dueño del local, Facundo Verdini, sobre el uso de formol por parte de Guzmán en el tratamiento de las clientas, lo cual está prohibido debido a su alta toxicidad.
Como consecuencia de esta denuncia, el dueño del establecimiento habría relegado a Guzmán de su posición como colorista y habría promovido a Medina en su lugar. Los investigadores creen que este cambio podría haber sido el motivo que desencadenó el crimen.
Además, están investigando si Guzmán tenía experiencia en el manejo de armas de fuego, ya que las imágenes del crimen captadas por las cámaras de seguridad muestran al sospechoso con una postura firme y ejecutando un disparo preciso.