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TED arribó a Uruguay en 2010, de la mano del emprendedor (KidBox y WoOw) Martín Larre y la productora Lucero liderada por Carolina Kind. Ambos son confesos fanáticos del formato de conferencias difusoras de ideas. Desde esa fecha, el evento con base en Montevideo no ha hecho más que crecer en concurrencia y en calidad y este año se mostró soberbio, de acuerdo a la respuesta que recibió del público asistente. Además, TEDxMontevideo, logró contagiar la iniciativa a otros organizadores que intentan replicar el evento en otras ciudades uruguayas. Este año se organizó una edición por primera vez en Durazno y se realizará otra el 6 de setiembre en Punta del Este.

Por cuarto año consecutivo TEDx desplegó en Montevideo su arsenal de ideas. Esta vez, cambiando las tablas del Solís por las de la sala principal del Sodre para duplicar la cantidad de butacas, que llenó sin problemas. El público no falló y se mantuvo cercano a las 2.000 personas –capacidad máxima de la sala Adela Reta- durante las poco más de seis horas que duró el evento.

TED, que significa tecnología, entretenimiento y diseño, pero que con el correr de los años se diversificó convirtiéndose en un evento multidisciplinario, mostró, como en las otras tres ediciones, ideas de todo tipo. Desde la importancia de comunicar correctamente la ciencia a la sociedad a las historias emprendedoras de varios uruguayos, pasando por la simple idea de volver a la cocina casera y saludable para cuidar el cuerpo, sorprendió a los presentes con ideas especialmente dirigidas al público joven.

Sus organizadores expresaron que este año se le dio ese enfoque para generar un espacio de debate que actualmente no existe en Uruguay. Basándose en la consigna de que los jóvenes son tanto el futuro como el presente y procurando romper con el estigma del joven apático y sin intereses, TEDxJoven@Montevideo se propuso ayudar a derribar el mito de que Uruguay es “un país de viejos” y mostrar que cada vez hay más jóvenes emprendiendo e innovando.

Doce nuevos oradores, doce nuevas ideas y unas 2.000 personas, más otras tantas que siguieron a través del streaming online, fueron parte del evento que desplegó efectivamente su propósito: mostrar ideas que “vale la pena divulgar”, tal como dice su eslogan.

Las ideas, reflexiones y propuestas, transmitidas con bastante comicidad, en casi la totalidad de los exponentes, se mezclaron, con el fin de llegar a la concurrencia que respondió con risas, aplausos y los silencios necesarios a cada una de las propuestas, con lo que se logró amenizar las seis horas que duró la actividad.

Ideas para todos

Aunque el objetivo era transmitirle al público joven, del que mayoritariamente estaba compuesta la audiencia, las ideas desplegadas bien podían ser tomadas por personas de cualquier edad.

Sobre las 16 horas abrió el evento el presentador Gabriel Calderón -que durante toda la presentación hizo alarde de forma efectiva de sus dotes de hombre de escena- para presentar a la más joven de las exponentes. La niña de 10 años, Malena Rodríguez, cantó para el auditorio. Aunque los nervios y la timidez normales en una niña ante un auditorio tan poblado quisieron traicionarla, logró desplegar todo el potencial de su voz para demostrar su precoz talento.

Luego de la presentación musical llegó el turno para los oradores de la edición. El primero en subir a escena fue el sociólogo e investigador Sebastián Aguiar que dejó flotando la idea de que debemos como sociedad trabajar en recibir mejor a “los recién llegados”, expresión con la que se refirió durante su charla a los jóvenes. Para Aguiar, este sector de la población es recibido por la sociedad con hostilidad y demostró con estadísticas cómo se trata del segmento más pobre y más vulnerable laboralmente, entre otros indicadores. Aguiar remató diciendo que: “los jóvenes tienen cantidad de cosas para decir y para aportar. Todo eso nos lo estamos perdiendo por no prestarles atención, por no recibirlos con mayor apertura”.

La segunda intervención estuvo a cargo de Pablo Realini, uno de los fundadores de la empresa Ironhide, creadora del exitoso juego Kingdom Rush. Realini contó las peripecias de su camino para romper con el mito de que en Uruguay se necesita tener mucho para emprender. Además señaló que con sus socios decidieron perseguir el sueño de hacer sus propios videojuegos rechazando propuestas de LucasArts y de ROVIO, los creadores de Angry Birds. “No queríamos que el sueño se terminara solo por la plata”, remató.

A continuación fue el turno de la emprendedora social Valentina Quagliotti, creadora de la productora Ikusi. Quagliotti relató también su construcción como emprendedora y el surgimiento de su pasión por contar las pequeñas historias cotidianas de las personas, que pueden ser inspiradoras para uno o para el mundo. “La mejor manera de potenciar una idea es compartirla”, dijo Quagliotti y explicó como esa tarea se convirtió en el centro del trabajo de su productora que trabaja para varias ONG.

El cierre del primer segmento de la conferencia, con total desparpajo y logrando arrancar carcajadas en el auditorio, quedó en manos del creador del programa de YouTube Tiranos Temblad, Agustín Ferrando. Durante casi todos los 18 minutos que duró su charla realizó guiños hacia el público, recreando segmentos clásicos de su programa, que esta semana alcanzó el millón de visitas. El objetivo final de su presentación fue mostrar como gracias a la democratización de Internet logró sortear los obstáculos que le impone la televisión para poder producir un programa y trabajar de lo que realmente le gusta. “No gano un mango pero me siento exitoso”, cerró Ferrando.

Luego del intervalo llegó el turno del argentino Emiliano Kargieman, creador de varias compañías de software y quien puso en órbita el primer nanosatélite argentino, el capitán Beto. Kargieman explicó cómo la tecnología del espacio se ha quedado estancada en el tiempo y la importancia de que replique el camino hecho por los emprendedores y hackers de la industria informática.

La cocinera Ximena Torres intentó abrir el apetito a todos con una charla que buscó motivar un retorno a la cocina casera y cuidar los alimentos que se ingieren para hacerle un bien al cuerpo. Le pidió a la “generación delivery”, un pequeño cambio de hábitos.

El científico Alejo Menchaca, que produjo corderos transgénicos con genes de medusa y logró que fueran verdes fluorescentes, se refirió a la importancia de la buena comunicación de los logros científicos para romper con los prejuicios que la sociedad tiene sobre estos. “Que hayamos creado corderos verdes es un buen título para los medios, pero que solo se hayan preocupado por eso no dejó ver lo que había detrás: una tecnología que no existía en Uruguay y que permite que mañana podamos con otro gen producir por ejemplo insulina. Esa es la noticia”, manifestó Menchaca.

El cierre del segundo segmento estuvo a cargo del asesor en comunicación Carlos “Tachinta” Bentancourt. Su exposición, con muchos tintes de stand up, fue la más efectiva para lograr la risa y complicidad del público. Al cierre de la conferencia fue ovacionado. Su charla se centró en desarrollar de forma jocosa el estereotipo del emprendedor, para luego culminar en la idea de que todos pueden ser emprendedores y que el problema radica en que la mayor parte de las ideas “mueren en la orilla”. “Necesitamos en el momento de la salida (de los emprendimientos) un fuerte apoyo desde el Estado”, enfatizó.

Luego de una pausa, el último segmento tuvo para iniciar a uno de los exponentes más esperados de la noche: el emprendedor colombiano, creador de la plataforma musical GrooveShark, Andrés Barreto.

Barreto contó también su historia emprendedora, para alentar a los más jóvenes transmitiendo que no se necesita dinero, que apoyo hay mucho y que no hay que esperar a terminar una carrera para animarse a desarrollar un proyecto. “Con cero experiencia, contactos y dinero tengo cero para perder, en el peor de los casos, si fracaso lograré tener más experiencia”, reflexionó.

El último orador fue el vocalista de El Cuarteto de Nos, Roberto Musso, que contó el proceso de elaboración de su canción Yendo a la casa de Damián y cerró con la reflexión de que “el camino puede ser más removedor que llegar”.

Para cerrar, TEDxJoven propuso un momento musical y subió al escenario a Franny Glass.