Si por estas fechas de nostalgia alguien hace un retroceso lúdico y se pregunta dónde quedaron algunos de sus pasatiempos preferidos, la respuesta es que están ahí esperando agazapados y, en muchos casos, renovados. Es mentira que frente a la avalancha tecnológica de las últimas décadas, nadie se molesta ya en tirar un dado o retroceder tres pequeños casilleros cuando puede manejar un Ferrari Enzo en una pantalla de 48 pulgadas a 270 kilómetros por hora.
Los juegos de caja sobreviven
Los juegos de caja son algo del pasado, pero a pesar de la gran variedad de entretenimiento electrónico, en Uruguay, cada vez se venden más, para niños y también para adultos