Con buena respuesta en las alhajas y relojes y un éxito singular en los muebles orientales, Bavastro e hijos presentó los dos remates que dieron cierre al mes.
El inicio de la actividad ofrecida el pasado miércoles, tuvo en el inicio la subasta de joyas y relojes, género que alcanzó los 311 lotes.
Los anillos, caravanas, pulseras, prendedores y gargantillas fueron las joyas más buscadas. En cuanto a muebles, las mesas de luz y cómodas fueron las piezas que lograron más ofertas.
Joyas
Algunos de los precios importantes fueron los US$ 1.850 que se pagaron por un anillo de oro de 18 quilates con brillantes de 1,2 quilates y los US$ 1.400 que se abonaron por otro anillo oro de 18 quilates con esmeralda y brillantes.
Por un par de caravanas de 18 quilates con brillantes y esmeraldas, un comprador pagó US$ 1.900, mientras que por US$ 1.600 se subastó otro par de caravanas de 18 quilates pero con brillantes y perlas.
El precio más alto del remate perteneció a un anillo de oro de 18 quilates con brillantes y 4 quilates con punzón Cartier (10 gramos), pieza que alcanzó los US$ 4.800. En segunda posición se ubicaron los US$ 4.400 que se obtuvieron por un reloj Rolex para dama de oro de 18 quilates.
Un par de tornillos de 18 quilates con brillantes de 2,50 quilates, fue subastado en US$ 2.900, siendo este otro precio importante.
Mobiliario
Cuando llegó el instante de rematar los muebles orientales, se retiraron las sillas y los concurrentes abarcaron todo el salón.
Hubo espacio para mirar y ofertar, pero no para recorrer, ya que el mobiliario alcanzaba aproximadamente los 140 lotes, lo que no permitía la posibilidad de transitar la sala.
La subasta, que se realizó sin catálogo, tuvo a la venta de roperos, mesas de comedor, mesas de luz, armarios y muebles para cocina.
La mayoría de los lotes oscilaron entre los US$ 350 y US$ 800, precios que permitieron la existencia de muchos interesados y un buen resultado.