En noviembre del año pasado, la tapa de la icónica revista Times mostró una foto del mar durante la tormenta Sandy y fue noticia. No solo por la sensibilidad que despierta una catástrofe natural, sino porque la imagen había sido tomada con un smartphone. En el ámbito local, dos meses antes El Observador había elegido para su tapa y contratapa una foto panorámica del barrio Marconi sacada con un iPhone. Y no era la primera vez. Este febrero la cámara del smartphone de Apple le valió el Oscar a mejor documental a Searching for Sugar Man, la película en parte filmada con un iPhone usando una aplicación de US$ 1,99.
Los nuevos fotógrafos de bolsillo
Las cada vez mejores cámaras de los smartphones y las decenas de aplicaciones para editar y compartir imágenes han masificado este arte. Pero, ¿convierten al usuario en fotógrafo?