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Siguiendo las tendencias internacionales de construcción, Kingspan Bromyros incorporó en 2018 en sus paneles un núcleo de poliuretano mejorado que es el poliisocianurato (PIR). Este material presenta varias ventajas con respecto a su antecesor, el EPS, tanto en aislamiento térmico, en seguridad y en estética. “El cambio por este nuevo núcleo es una tendencia a nivel mundial” explicó Mauricio Nesteruk, gerente técnico de Bromyros.

El PIR tiene mejor aislación térmica (28% más concretamente que los de EPS), es un panel más rígido y compacto, que permite con menos espesor alcanzar la misma resistencia de autoportancia que un panel de EPS (la autoportancia es la distancia entre dos puntos de apoyo de un panel en que no se deforma), y por último estos paneles son más seguros en caso de incendio.

“Las aseguradoras están reclamando que se utilice este método, subiendo las primas a aquellas construcciones que aún utilizan el EPS, por eso la mayoría de las industrias se están pasando a paneles de PIR” comentó Nesteruk.

En caso de un incendio, al alcanzar los 120º, un panel de EPS se reblandece, entra en estado líquido y colapsa. En cambio si uno de PIR entra en contacto directo con las llamas, se cristaliza en la superficie y no pierde capacidad autoportante, permitiendo la evacuación y “por lo tanto son más seguros” explicó el gerente técnico.

Otras mejoras que vienen de la mano de los nuevos paneles son estéticas, ya que tienen anclajes ocultos. Esta ventaja, combinada con los nuevos productos de la línea Benchmark permite conseguir un producto final con mejores terminaciones de acuerdo a las tendencias arquitectónicas mundiales.

En cuanto al proceso de construcción, los isopaneles ofrecen una ventaja técnica con respecto a otros métodos que es la rapidez y facilidad de montaje: “un panel sandwich te brinda todo terminado en una sola capa, se puede montar muy ágilmente y queda la terminación exterior que le brinda durabilidad, el núcleo de aislamiento y el cielorraso terminado” detalló Nesteruk.

Por otro lado, los techos de isopanel, en su mayoría, no necesitan apoyos intermedios, por lo que no es necesario hacer una estructura auxiliar intermedia. “Eso también es una ventaja económica y de rapidez de montaje” según Nesteruk. 

Justamente, la rapidez de instalación de este método permite reducir costos en mano de obra, lo que representa un ahorro “fenomenal” con respecto a otros métodos. Según el gerente técnico de Kingspan Bromyros, “este tipo de obras puede costar hasta una tercera parte en precio por metro cuadrado”.

Esto sin contar la amortización que genera el ahorro energético posterior. Para Nesteruk, esta es una ventaja que a los constructores de viviendas privadas aún les cuesta visualizar. “Somos de una cultura ladrillera, nos criamos con el cuento de los tres chanchitos” bromeó. Sin embargo, en su opinión aún falta incorporar el concepto de eficiencia energética, teniendo en cuenta que en una construcción tradicional se pierde entre el 60% y 65% de la energía por las paredes, ya sea calor o refrigeración. “Cambiar un techo de losa sin aislar por uno de Isodec se amortiza con el ahorro enorme al poco tiempo en la cuenta de luz” detalló.

Presentes del principio al fin. 

Quienes se decidan a construir con el método de paneles aislantes encontrarán en Kingspan Bromyros un equipo dedicado a acompañar en todos los detalles del proyecto desde el principio al fin. Si bien tienen soluciones estandarizadas en base a la experiencia de años, “cada proyecto se customiza al gusto de cada cliente” explicó Nesteruk.

Si la contratación del servicio además incluye el montaje un equipo técnico se encargará de hacer el relevamiento de despiezo de panelería y accesorios, se manda a fabricar y luego de entregados los paneles se monta muy rápidamente. “Una de las grandes ventajas de hacer este proceso con Kingspan Bromyros es que no tenés desperdicio de paneles porque fabricamos a medida” contó Nesteruk.

En los grandes proyectos, el involucramiento de la empresa además incluye al equipo de diseño, que está presente desde el puntapié inicial.

En ese sentido, las grandes constructoras del país ya están familiarizadas con el método “están muy familiarizadas y conocen el know how de cómo utilizarlo” dijo Nesteruk, ya agregó “dominan plenamente el sistema, ellos directamente hacen el desglose de materiales y nosotros asistimos desde nuestro departamento técnico en el montaje de obras más complejas”.

El servicio se completa con un departamento de atención al cliente, dedicado a hacerle el seguimiento a posibles reclamos que surgieran sobre el material, y asegurarse de dar la respuesta adecuada en términos de garantía y respaldo.

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