La FIFA ya tiene dos antecedentes con respecto a sancionar de oficio a futbolistas que no fueron expulsados en la cancha.
La FIFA ya tiene dos antecedentes con respecto a sancionar de oficio a futbolistas que no fueron expulsados en la cancha.
El más conocido y que ya explicó El Observador es el del zaguero italiano Mauro Tassotti cuando le rompió la nariz al delantero español Luis Enrique en Estados Unidos 94.
El juez no lo vio y la FIFA actuó de oficio, suspendiendo al italiano por ocho partidos.
El otro caso es anterior. Data del Mundial de México 86 cuando el iraquí Samir Shaker salivó al juez ante Bélgica e increíblemente, este no lo expulsó.
La FIFA revisó el caso y suspendió al jugador de Irak por un año entero.
Todos los demás casos de agresión (incluyendo el codazo del camerunés Alex Song ante Croacia en este Mundial de Brasil 2014), fueron suspensiones a futbolistas quienes habían recibido una expulsión en el partido. A Song lo suspendieron por tres encuentros.
Los otros conocidos en Mundiales anteriores son el codazo artero del brasileño Leonardo al uruguayo Tab Ramos (quien defendía a Estados Unidos) en la Copa del Mundo que se desarrolló allí y a quien le dieron cuatro partidos de suspensión tras ver la roja, y el cabezazo de Zinedine Zidane sobre Materazzi en la final del Mundial de 2006 ante Italia. Zidane fue expulsado y le dieron tres encuentros de suspensión.