En aquellos años se quejaban de que hacía tiempo, que no ganábamos una Liga. Elegí a cuatro o cinco vascos, de esos que se entregan a luchar sin miedo, entre ellos metí a Txiki Beguiristain, el más listo. Luego añadí un danés, Michael Laudrup. Los daneses son el pueblo que más rápido aprende idiomas del mundo; además, este vestía bien, era elegante, un señor. Al lado le pusimos a Stoichkov, más atrevido, más descarado…”.
Los secretos de Barcelona
El holandés Cruyff exportó la filosofía de Michels para revolucionar a un club que pasó a tener una mentalidad ganadora y es el mejor de la historia