Sin embargo, algunos de esos titulares se habrán alarmado cuando vieron los partidos por TV, ya que la decisión de Löw arrojó un resultado sorprendente. Leon Goretzka, Lars Stindl, Timo Werner y Antonio Rüdiger no solo ganaron la Copa, sino que se transformaron en verdaderos rivales por la titularidad. Por no mencionar que los fanáticos alemanes, algunos de los cuales se habían aburrido un poco con el equipo nacional, se entusiasmaron con los reservas.
Y así la Copa de las Confederaciones 2017 animó las cosas, restauró la competencia adecuada y creó una situación en la que Löw ahora tiene un abanico bastante grande para elegir. Particularmente porque también hay jugadores cuyas carreras internacionales parecían estancadas y han resurgido, como el mediocampista Ilkay Gündogan de Manchester City, o su excompañero de equipo de Dortmund, Marco Reus.
Eso le da muchas opciones a Löw, que es aficionado a adaptar sus tácticas según el rival que enfrenta, y pasar de su básico 4-2-3-1 en un 4-3-3 o incluso 3-4-3 y 3-5-2. También le gusta cambiar el patrón de un juego al presentar diferentes tipos de jugadores.
¿Quien va a decepcionar?
Manuel Neuer
Nunca decepciona, pero tal vez lo haga ahora. O porque simplemente no jugará después de una lesión en el pie que lo hizo perderse la mayor parte de la temporada, o porque jugará pero tendrá dificultades debido a la falta de rodaje.
Hasta donde puede llegar
Semifinales (al menos)
Alemania tiene más juego ofensivo que en 2014, pero también han perdido jugadores clave, especialmente, líderes como Lahm, Schweinsteiger y Mertesacker. Aún así, tiene la calidad suficiente para llegar a semifinales, algo que han hecho desde 2006.
Leon Goretzka
Combina la presencia física con una mente estratégica. Luchó contra el Schalke después de anunciar su pase al Bayern de Múnich, pero debería florecer nuevamente en el seno de la familia que es el equipo nacional.