Como muchas otras noches, unos ladrones irrumpieron hace poco en un bloque de apartamentos en la ciudad venezolana de Valencia para robar neumáticos, baterías y radios de los autos que dormían a la intemperie.
Como muchas otras noches, unos ladrones irrumpieron hace poco en un bloque de apartamentos en la ciudad venezolana de Valencia para robar neumáticos, baterías y radios de los autos que dormían a la intemperie.
Pero en esa ocasión, un grupo de residentes, furiosos por los robos semanales y alertados por el llamado de un vecino, atraparon a uno de los tres hombres, lo desnudaron, lo golpearon con rudeza y lo ataron a un poste de alumbrado público, donde lo apedrearon y rociaron con nafta.
En Valencia y por toda Venezuela, los linchamientos o intentos de ajusticiamientos están aumentando, de acuerdo a grupos de derechos humanos y reportes de medios.
ONG creen que la justicia por mano propia está surgiendo en respuesta a la rampante delincuencia que ha colocado desde hace unos años a Venezuela, según Naciones Unidas, como uno de los países con la mayor tasa de homicidios en el mundo. Pero también por la impunidad. De cada 10 criminales atrapados por la policía solo uno acaba en la cárcel, asegura el Observatorio Venezolano de Violencia y otras agrupaciones.
En lo que va del año han ocurrido al menos una treintena de linchamientos o intentos de linchamiento. Funcionarios del gobierno del presidente Nicolás Maduro y muchos de sus simpatizantes aseguran que la "ola de linchamientos" es un "invento" de medios opositores que, con financiamiento extranjero, buscan derrocarlo.
En otros países de la región como Bolivia, México, y los Andes peruanos, los linchamientos ocurren con frecuencia pero a mucha menor escala. El año pasado, por ejemplo, la Defensoría del Pueblo del país del altiplano reportó 10 personas linchadas en toda Bolivia.
Durante el mismo período, en Venezuela lincharon a 40 personas, en su gran mayoría en zonas pobres del interior, según la ONG local Observatorio Venezolano de Violencia.
Pero esa tendencia está cambiando con un incremento de casos en zonas urbanas: a finales del mes pasado, dos delincuentes fueron brutalmente golpeados luego de arrebatarle la cartera a una mujer en una zona de clase alta de Caracas.
Tras el robo, los ladrones fueron perseguidos por vecinos enardecidos que lograron atraparlos una cuadra después para golpearlos airadamente hasta que llegó la policía. Desde los apartamentos circundantes, otros vecinos gritaban "denles duro".
Fuera de Caracas, donde vive el 80% de los casi 30 millones de venezolanos, los linchamientos son más feroces. A mediados de agosto, en el estado central de Aragua, una turba arremetió contra tres supuestos ladrones de baterías de autos, escasas en el país. Uno de los acusados fue brutalmente atacado a machetazos y finalmente degollado.