Luis no tuvo tiempo de detenerse a mirar atrás. De recordar aquella aparición en el Parque Central con los ojos asombrados por el debut. Tampoco reparó en aquellos silbidos cuando no la embocaba. Ni siquiera se dio cuenta de que lo vendieron en la regalada cifra de US$ 900 mil a un desconocido club de Holanda.
Luis de América
Como una luz, como el enganche que dejó por el piso a Verón y el zurdazo que no vio Villar, así pasa la carrera de Suárez